A partir del lunes los senadores cobrarán $9.000.000 de sueldo. Victoria Villarruel quiere evitar el aumento, pero no volvería a dictar un decreto; quiere que los senadores lo voten en el recinto. El salario mínimo, vital y móvil para el mes de febrero de 2025 fue de $292.446 mensuales para los trabajadores mensualizados que cumplen con la jornada legal completa de trabajo.
Son 30 salarios de un trabajador por un sueldo de cada uno de estos zánganos que viven del Estado. La promesa de Milei de cortarles los millonarios haberes a estas lacras que solo se la pasan levantando la mano y aportando nada al país, solo se quedó en la estética de la motosierra para la gilada, que harto de la condenada Cristina Fernández optaron por las promesas libertarias.
Sin embargo la promesa se quedó solo en eso, ya que el próximo lunes vencerá el decreto firmado en enero por Victoria Villarruel que congeló las dietas de los senadores y, de no haber un acuerdo entre los distintos bloques, a partir de abril pasarán a cobrar más de $ 9 millones. La vicepresidenta, como titular del Senado, ya anticipó que no podrá interceder en esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido a principios de este año porque al estar dentro del período de sesiones ordinarias, la decisión quedará en mano de los legisladores.
Hasta el momento sólo dos senadores presentaron una nota pidiendo que no se aplique la actualización de los sueldos y pertenecen al cordobés José Luis Juez (PRO) y el santacruceño José Carambia. Pero desde lo administrativo es imposible aplicar esa medida y los senadores sólo pueden pedir que se donen sus sueldos.
Según la Agencia Noticias Argentinas, en la próxima reunión de Labor Parlamentaria Villarruel pondrá el tema sobre la mesa. Será en la previa de la sesión caliente en la que el Senado debatirá si le presta acuerdo a Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo para integrar la Corte.
La titular de la Cámara alta intentó colar el tema en la sesión del pasado 12 de diciembre, cuando expulsaron a Edgardo Kueider, pero no logró consenso con los jefes de bloque ya que el recinto se abría, nada más y nada menos, para eyectar a un integrante.
Finalmente, Villarruel le puso el gancho a un decreto y prorrogó el 27/24, por el cual en agosto pasado los representantes provinciales congelaron su dieta hasta el 31 de diciembre de 2024, tras engancharse a la paritaria de los trabajadores del Congreso en abril del 2024.
Esa acción fue motorizada después de recibir el visto bueno del bloque de La Libertad Avanza (LLA) y el resto de los dialoguistas como el Frente Renovador de la Concordia, PRO, UCR y Las Provincias Unidas.
Uno de los objetivos de Villarruel, y a quien acompañan también otros senadores, es que la dieta quede congelada para todo el 2025 y que se concrete el desenganche paritario que fue votado a mano alzada, sin debate y por el cual el sueldo quedó en un total de 4,5 millones.
Si bien ese monto regirá hasta el lunes de la próxima semana, los senadores tienen tiempo hasta la tercera semana de abril para expedirse, momento en el cual empieza la liquidación de sueldos a percibir en mayo.