A ADORNI NO LO SALVA NI LA CORTINA DE HUMO DEL MUNDIAL DE FUTBOL

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Acorralado pero protegido por el presidente, Manuel Adorni busca no ir preso tras la surrealista declaración jurada que presentó y el hallazgo de un pendrive que le aseguró “ganar” una cifra millonaria en bitcoin, cuando en videos de esos años de vacas flacas decía no entender nada de esa moneda digital. 

El oficialismo tenía previsto sesionar este jueves para avanzar con el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, pero la interpelación con posible moción de censura contra el jefe de Gabinete podría prosperar si Patricia Bullrich abre el recinto. Esta tarde, los jefes de bloque definen los pasos a seguir. Se confirmó que el funcionario va al Senado el 2 de julio.

En medio de ese contexto aparece la situación de Manuel Adorni como un verdadero “mal innecesario”. Un lastre que el gobierno de Javier Milei debe padecer y que desde hace 3 meses cuando se le ocurrió la malsana idea de maltratar a un periodista, es que la prensa no ha parado de pegarle. Y como no hacerlo con un monigote que, como dicen en el campo se parece a “un chancho arriba de un árbol”, nadie sabe cómo llegó allí.

Su declaración jurada es una burda maniobra por hacer creer que el dinero que no puede explicar su procedencia, apareció como por arte de magia cuando era pobre y pelado, cuando tenía sus apariciones en alguna que otra entrevista de la cual una de ellas apareció inapelablemente como  el archivo que no perdona.

A esta altura ya nadie se cuestiona con mínima critica razonable si es cierto o no la fantasiosa teoría del pendrive y las estupideces que no para de inferir desde ese agujero infernal que tiene por boca; lo que todo el país se plantea es la verdadera razón por la cual Milei lo sigue sosteniendo en una lógica de que funciona según el mandato que “nadie le marca la cancha ni se lleva puesta a su gente, solo él –Milei– decide a quien se lleva puesto. Como un niño caprichoso que solo cuenta su decisión.

Incluso su principal aliado, el PRO de Macri, emitió un doliente comunicado. “Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible. En un momento histórico como este, en el que millones de argentinos están haciendo un enorme esfuerzo para que el cambio se consolide y tenga bases sólidas, hay que estar a la altura.

No podemos seguir alimentando polémicas evitables, contradicciones innecesarias ni episodios que erosionan la confianza pública. A esta altura la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad exige”, consigna la cuenta de X del partido de centroderecha.

Nada tapa el escandalo

En periodismo es conocido el término “noticiabilidad”, cuando se habla de la capacidad que tiene un hecho de llamar la atención de los medios de comunicación y de su audiencia. Algunos hechos tienen una noticiabilidad de unos pocos días, otros unas semanas como mucho, pero con la feroz dinámica de la realidad actual un hecho por más morboso o asombroso que resultare solo dura unos días. Lo de Adorni promete más y está lejos de terminar.

A veces una noticia tapa a otra, el hecho en cuestión queda en el olvido y solo es parte del archivo, pero el escándalo del jefe de gabinetes parece no terminar jamás.

En medio de la cronología de desatinos que comenzó con el “deslomarse” y tiene su capítulo más virulento en cuanto a estupidez absoluta con el episodio del pendrive y los bitcoin; sucedieron hechos de repercusión nacional que podrían haberle funcionado de tapón o cortina, como la muerte del músico Carlos “el Indio” Solari o el horroroso femicidio de Agostina en Córdoba. Aunque el mundial de futbol y los goles de Messi eran la mejor carta de Adorni para que la opinión publica deje de ocuparse de su vergonzante situación. Pero nada funciona y la prensa le sigue dándole como balao en semana santa.

Además no es solo la Prensa, Adorni pasó a ser un motivo de mufa para el gobierno, no solo en la tribuna opositora que usa redes sociales para descargar sus frustraciones en un país donde la economía no encuentra un norte aunque la inflación haya bajado notablemente. Ese es el punto donde la furia se hace sentir, a veces con la ironía de los memes y a veces con manifestaciones públicas como la visita de Lemoine a Salta, donde un grupo de manifestantes insultaron a Orozco y Olmedo, dos personajes locales que son blanco permanente de agravios.

La situación de Adorni es inexplicable y hasta la hora no hay un descalabro en el gobierno por el simple hecho de que la oposición esta desmantelada, con su principal referente en prisión domiciliaria y un Kicillof que no arrima lo necesario para ganarle a Milei.

Solo por eso es que el gobierno libertario se mantiene a flote y sostiene a un impresentable y corrupto como Adorni.