El deporte argentino está de luto, falleció uno de los próceres del boxeo. Apodado como el “Rocky Balboa” del boxeo por el afamado promotor Don King, tras aquella hazaña en Monterrey en 1998, frente a John David Jackson, sufrió un infarto a sus 59 años. Peleó varias veces en el DELMI, en la época dorada del pugilismo en Salta, su confrontación con el Puma Arroyo en el Luna Park concitó la atención de todo el país y su carrera como campeón mundial fue notable.
Este miércoles por la madrugada, falleció el excampeón mundial de boxeo Jorge “Locomotora” Castro, a los 59 años. El exdeportista, también conocido como “El Roña”, se descompensó cuando estaba en el Bingo de Morón junto a una de sus hijas, Quimey, y su expareja, según confirmaron fuentes del Ministerio de Seguridad a LA NACION.
Tras un llamado al 911, se hizo presente en el lugar ubicado en la calle San Martín un móvil comando de la patrulla de Morón. Se había alertado por un hombre descompensado en el interior del recinto, en el sector de las máquinas. El encargado del establecimiento, identificado por las fuentes policiales como Matías Harfiel, contó que el exboxeador se encontraba en el interior. Al parecer, Castro padecía diabetes, por lo que intentarán determinar si el deceso tuvo que ver con su enfermedad.
La vida de “Locomotora” Castro
Castro nació en la ciudad santacruceña de Caleta Olivia en 1967. Su historia estuvo marcada por una extensa carrera deportiva y una personalidad que trascendió los límites del cuadrilátero. Alcanzó la cima del boxeo internacional durante la década de 1990.
En 1989 conquistó el título argentino de peso mediano y al año siguiente obtuvo el campeonato sudamericano. Su consagración internacional llegó el 12 de agosto de 1994, cuando le ganó al estadounidense Reggie Johnson en San Miguel de Tucumán y se quedó con el cinturón mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Convertido en uno de los grandes referentes del boxeo argentino, uno de sus combates más destacados tuvo lugar el 10 de diciembre de 1994, cuando se enfrentó con el estadounidense John David Jackson en la ciudad mexicana de Monterrey. El argentino estaba en desventaja, pero logró conectar un gancho de izquierda que derribó a su rival y lo llevó a dar vuelta el resultado para quedarse con la victoria.

La histórica pelea en Monterrey
El 10 de diciembre de 1994, en el estadio de béisbol de Monterrey, México, Castro defendía su condición de campeón mundial mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Lo que comenzó como una noche complicada terminó convirtiéndose en una de las páginas más extraordinarias del boxeo argentino.
Jackson imponía su técnica, conectaba con precisión y acumulaba ventajas a medida que avanzaban los asaltos. El argentino recibía un castigo sostenido, tenía los párpados inflamados y sangrantes, y la posibilidad de que el árbitro detuviera el combate parecía cada vez más cercana. Pero Castro todavía tenía una carta para jugar.
En el noveno round, cuando el estadounidense parecía tener la pelea bajo control, el argentino recurrió a la picardía y a su capacidad para encontrar una oportunidad en el momento menos esperado.
Castro retrocedió hasta las cuerdas y aparentó estar sentido. Jackson, confiado por el desarrollo del combate, avanzó para buscar el desenlace. Fue entonces cuando el santacruceño lanzó una izquierda directa al mentón que derribó al estadounidense y puso fin a la contienda.
La reacción fue inmediata: el retador cayó a la lona y no logró recuperarse a tiempo para continuar. En cuestión de segundos, una pelea que parecía encaminada hacia una derrota se transformó en una victoria inolvidable para el argentino.
Como bien lo describe el portal CBA24N, el propio Castro explicó tiempo después cómo había pensado aquella maniobra: “Me vino a buscar muy confiado, yo me fui contra las cuerdas y le simulé estar sentido. Y cuando pude le metí una izquierda que por suerte terminó con la pelea a mi favor”.
La escena resumió buena parte de su personalidad como boxeador: resistencia, intuición y una capacidad particular para aprovechar una oportunidad incluso cuando el panorama parecía completamente adverso.
Carismático y solidario
En el último tiempo, Castro tuvo participaciones en programas de TV, como Gran Hermano y MasterChef Celebrity. Desde hace años, sostenía comedores y merenderos en el conurbano bonaerense, donde ayudaba a los más necesitados.
Un año atrás, tras quedar eliminado del reality de cocina que se emite por Telefe, “Locomotora” había contado que a los cuatro comedores que ya tenía en Lomas de Zamora, y los otros diez que abastecía con mercadería, iba a sumar uno nuevo en Morón. “Me gustaría que vengan y vean la verdadera cosa, cómo es la gente que viene a comer. Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no les alcanza la plata”, relató en una entrevista con este diario.
“A mí tampoco me alcanza, y eso que tengo mi negocio, mi gimnasio. En casa somos ocho con mis hijos y mis nietos. Cuando tenés que comprar churrascos, son 2 kilos de carne, 30 lucas, ¿entendés?“, agregó entonces.
En otra entrevista con este diario, el exboxeador contó que lo de ayudar a la gente con comida empezó en la pandemia de Covid-19. “Había comprado un gimnasio en marzo acá en Temperley y me agarró. Estuve un año y medio sin poder abrirlo. No sabía qué hacer. Y entonces se me ocurrió armar una olla popular para 30 personas; vinieron más de 60″, recordó. A mediados de mayo de 2021, el exdeportista dijo en un programa de televisión que quería postularse para diputado nacional.



