Si John Lennon estuviera vivo, este 9 de octubre de 2026 cumpliría 86 años. Pero la vida del alma de The Beatles se apagó el 8 de diciembre de 1980, cuando apenas tenía 40. Más de cuatro décadas después, el mundo no lo ha olvidado. Desde su Liverpool natal hasta la Ciudad de México, desde la luz de la paz en Islandia hasta el mosaico de “Imagine” en Central Park, los fans lo homenajean de todas las formas posibles.
En la ciudad donde nació, la celebración tiene un sabor muy particular. Strawberry Field —aquel jardín de su infancia que inspiró “Strawberry Fields Forever”— lanzó una propuesta original: todos los que se llamen John (o Jon, Juan, o vayan disfrazados de Lennon con lentes redondos y chaqueta verde) entran gratis. Hay bandas de ukelele tocando clásicos de los Beatles y los visitantes pueden atar mensajes de paz en las famosas rejas rojas.
En Quarry Hall —la escuela Quarry Bank, donde formó su primera banda, The Quarrymen, y dio su primer concierto— se organiza un “gran canto de cumpleaños”: se invita a músicos a llevar guitarra acústica o tambores para intentar un récord de ensemble acústico en un escenario histórico. El mítico Cavern Club, cuna de los primeros shows de los Beatles, tampoco se queda afuera.
Al otro lado del Atlántico, la Ciudad de México responde con un festival gratuito de tres días. El Centro Cultural Futurama presenta del 9 al 11 de octubre el festival “Tributo a John Lennon”, con 14 bandas que repasan los clásicos de los Beatles y su obra solista. “Es una fiesta familiar para que las nuevas generaciones sientan la energía y el legado de Lennon”, dicen los organizadores.
En Nueva York, donde vivió sus últimos años y donde fue asesinado, el mosaico “Imagine” de Central Park vuelve a llenarse de flores y canciones, una tradición que no se interrumpió desde 1980.
Un legado que va más allá de la música
La influencia de Lennon no se limita a la música. Su “bed-in for peace” con Yoko Ono en 1969 y temas como “Give Peace a Chance” e “Imagine” lo convirtieron en un ícono del pacifismo. Su hijo Sean Ono Lennon nació justamente un 9 de octubre, el mismo día que su padre: un detalle que cada año le da un matiz especial a la fecha.
Desde las rejas rojas de Strawberry Field hasta la Torre de la Imaginación que se enciende cada año cerca de Reikiavik, el mensaje sigue sonando: “You may say I’m a dreamer”. Lennon dejó algo más que un catálogo enorme de canciones; dejó una idea sobre la paz, el amor y lo posible.
Cada 9 de octubre, las voces repartidas por el mundo lo recuerdan: esas ideas siguen resonando.



