LA UNIDAD FISCAL TENDRÍA A 13 INVOLUCRADOS HASTA AHORA EN LA NUEVA INVESTIGACIÓN POR LOS ASESINATOS DE LAS CIUDADANAS FRANCESAS

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Cassandre Bouvier (29) y Houria Moumni (24) fueron encontradas en la Quebrada de San Lorenzo en 2011, asesinadas, violadas y golpeadas brutalmente. Tras una paupérrima etapa de investigación a cargo del juez Martin Pérez, tres años después se llevó adelante un juicio en el cual fue condenado Gustavo Lasi y resultaron absueltos Daniel Vilte y Santos Clamente Vera; aunque a este último le revocaron el fallo y lo regresaron al penal de Villa Las Rosas pero fue liberado con posterioridad. Desde febrero de 2026 se conformó una nueva unidad fiscal que se encuentra investigando

El Ministerio Público Fiscal de Salta dispuso la creación de una Unidad Fiscal Especializada para continuar con la investigación del crimen de las ciudadanas francesas, Cassandre Bouvier y Houria Moumni, asesinadas en 2011 y encontradas en la Quebrada de San Lorenzo. Esta decisión se tomó luego del fallo del Tribunal de Impugnación Sala IV, que el 30 de diciembre de 2024 resolvió el sobreseimiento de Santos Clemente Vera, invocando la figura de la insubsistencia de la acción penal debido al transcurso del tiempo y su impacto en el derecho a ser juzgado en un plazo razonable.

La Unidad Fiscal Especial está integrada por los fiscales penales María Luján Sodero Calvet, Daniel Espilocín y Pablo Paz, quienes vienen trabajando de manera sostenida desde su conformación, por disposición del procurador general de la provincia Pedro García Castiella, bajo un esquema de abordaje integral de la investigación.

Desde la conformación de esta unidad el hermetismo es total y absoluto, dejando prácticamente sin posibilidades de conocer algún tipo de información que contamine la nueva investigación, lo cual es altamente recomendable.

Según pudo saber MUY CRITICO, se trataría de 13 personas que están siendo investigadas y que estarían involucradas en los crímenes y su consecuente encubrimiento. En este grupo, que estaría compuesto mayormente por algunos policías y algún que otro personaje cercano al poder, habría 7 de ellos que estarían muy comprometidos.

Estas personas que habrían participado al menos del encubrimiento –la fuente no especifica si se trataría de los autores materiales– estarían ligadas con el hecho directamente y la nueva unidad fiscal tendría motivos para detenerlos e imputarlos por los asesinatos de la ciudadanas francesas.

La nueva unidad trabaja sobre la base de dos ejes fundamentales. Uno es el material genético con el que se cuenta desde 2011 y que determinó que en el cuerpo de las jóvenes habían 2 patrones de ADN masculinos y 1 femenino sin identificar. El otro eje se circunscribe a la data de muerte, lo cual nunca encontró una lógica en lo que hace a la dinámica de la fauna cadavérica. Según la versión oficial las víctimas estuvieron en la intemperie casi 14 días; mientras que la otra pericia no dan más de 5 días.

Otros actores de la trama que deberían dar explicaciones

Walter Mamani, Martin Pérez, María Fernanda Cañizares la novia de Lasi y el padre de este, son 4 personajes que deberían ser llamados a prestar declaración en esta nueva etapa por razones obvias. Mamani fue el policía que plantó casquillos de bala en el lugar del hallazgo cuando el día anterior el comisario Piccolo había pasado un detector de metales sin resultados positivos. Esto quedó escandalosamente evidenciado durante el juicio.

Otro que camina muy tranquilo los pasillos de tribunales, entra y sale de su despacho y de vez en cuando se cruza al frente, quizás a controlar su cuenta bancaria en el Macro Selecta, es Martin Pérez, el encargado de enchastrar hasta los tuétanos una causa que se terminó de oscurecer tras el segundo encarcelamiento de Vera.

En un giro inexplicable de los acontecimientos este juez dictó el sobreseimiento del padre de Lasi, propietario del arma que mató a las víctimas y de sobreseer a la señorita Cañizares, la novia del único condenado. Eso ocurrió en 2011 y no conforme con el sobreseimiento de esta mujer, que fue quien recibió de “regalo” la cámara de fotos y el celular robado de las víctimas, no tuvo mejor idea que comprarle un chip al dispositivo y encenderlo. Allí fue cuando inició la investigación.

Cañizares fue “eyectada” al sur del país, en una suerte de “exilio”, cuestión que ni Pérez, ni los iluminados del Poder Judicial de entonces supieron explicar.

Todas estas personas jamás fueron citadas ni siquiera a dar explicaciones en calidad de testigos, como si se le solicitó una extracción de ADN a la pareja de Santos Clemente Vera. Por cierto diligencia que hasta ahora nadie se explica la razón, pero habrá que esperar a que la nueva unidad aclare eso.

Al parecer y ante la novedad de que ya tiene en la mira a 13 personas y 7 de ellos estarían muy comprometidos, la nueva investigación pareciera ser muy auspiciosa.