Dos miembros del GAP se arrastraron durante días por la espesura de un terreno casi imposible de transitar, llegaron guiados por los lugareños y dieron con Serapio, agazapado como un animal al asecho. Como lo convencieron de no quitarse la vida con un cuchillo y su cinematográfica huida que terminó en un exitoso operativo determinando su arresto
Probablemente Daniel Orlando Serapio podría haber escapado y hubiera permanecido lejos del radar de las autoridades por muchos años. El caso remite de inmediato a Javier Saavedra, quien permaneció prófugo de la justicia por 5 años tras asesinar a Jimena Salas en Vaqueros en 2017.
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La comparación es ineludible: un brutal femicidio y una huida cinematográfica con un sujeto lo suficientemente inteligente como para burlar a las fuerzas de seguridad y un intento de suicidio. Pero afortunadamente dos miembros del GAP –Graves Atentados contras las Personas– bajo las órdenes de la fiscalía actuante llegaron hasta la remota cueva y localizaron a Serapio.

Lo que aún no trascendió fue el dramático momento en que los dos oficiales del GAP tuvieron que soportar una topografía inclemente durante dos noches y cuando creían que el esfuerzo había sido en vano, al revisar cueva por cueva sintieron un fuerte ruido dentro de la misma asimilable a un animal, por lo que debieron hacer un disparo al aire. Esto asustó a los lugareños que hacían las veces de guías y que habían visto fuego en la cueva donde estaba Serapio.
Los colaboradores huyeron despavoridos ante el disparo en medio de la noche, donde la visibilidad es cero. Pero lo que no sabían los elementos del GAP fue que esa silueta era del mismo Serapio.

Una vez acorralado, tal como se ve en la fotografía que publica la presente nota, Serapio desesperado no iba a entregarse tan fácilmente a pesar del cansancio y la deshidratación, su instinto de preservación estaba activado en modo supervivencia, o quizás no, ya que sacó un cuchillo amenazando con quitarse la vida. Lo que siguió fueron dos horas de angustia entre los oficiales pertenecientes al GAP y Serapio para que desistiera de autolesionarse.

Afortunadamente y tras las casi dos horas que duró la “negociación” entre los miembros de la Unidad de Graves Atentados y el acusado de matar a Natalia Cruz, con técnicas psicológicas y cuanto argumento encontraron para hacerlo desistir, cosa que finalmente ocurrió y Serapio aceptó ponerse a disposición de la justicia.

Una fuente confió a MUY CRITICO que Serapio podría haber alcanzado una vía de escape a Bolivia, ya que conocía muy bien la zona debido a que el prófugo se dedicaba al contrabando de coca, esto le daba la facilidad de conocer pasadizos de zonas cercanas al paso fronterizo boliviano.
Todo esta cinematográfico crónica ocurrió entre Diego de Almagro, la zona más próxima adonde fue arrestado, para su posterior descenso por Santa Rosa de Tastil, para finalmente ser traslado a la alcaidía general, donde esperará el proceso hasta su enjuiciamiento.




