En una reunión de trabajo con representantes del Ministerio de Salud de la Provincia de Salta, se acordó el intercambio sistemático de información estadística vinculada a suicidios e intentos de suicidio, con el objetivo de fortalecer las acciones de prevención, atención y acompañamiento en el ámbito de la salud mental.
El encuentro fue encabezado por el procurador general, Pedro García Castiella, junto a la coordinadora del área de Informática del Ministerio Público Fiscal, Patricia Aballay, y contó con la participación del secretario de Servicios de Salud, Martín Miguel Monerris, y del secretario de Salud Mental y Adicciones, Martín Teruel, ante una iniciativa del ministro de Salud Pública, Federico Mangione.
En ese marco, se estableció que el área de Informática del Ministerio Público Fiscal aportará a la Secretaría de Salud Mental y Adicciones, datos estadísticos correspondientes a la totalidad de los casos de suicidio e intentos de suicidio que se registran a diario, los cuales permitirán complementar la información que el Ministerio de Salud releva a partir de los ingresos al sistema sanitario.
La sistematización y análisis de estos datos constituye una herramienta clave para el diseño de políticas públicas, protocolos institucionales y programas de salud mental basados en evidencia, ya que posibilita una asignación eficiente de recursos, el fortalecimiento de los dispositivos de atención y prevención y la evaluación del impacto de las intervenciones implementadas.
El abordaje estadístico integral permitirá identificar patrones y factores de riesgo, tales como franjas etarias más afectadas, género, contextos socioeconómicos, consumo problemático de sustancias, antecedentes de violencia, estacionalidad y zonas geográficas con mayor incidencia, facilitando la planificación de estrategias preventivas focalizadas y oportunas.
Se destacó que el contar con información confiable y completa sobre intentos de suicidio y suicidios consumados favorece la detección temprana de situaciones de riesgo y la intervención antes de desenlaces fatales, evitando la invisibilización de casos que resultan fundamentales para la prevención.
Este trabajo articulado también permitirá dimensionar el impacto del suicidio y las tentativas, en las familias y entornos cercanos, promoviendo acciones de acompañamiento psicológico, social y comunitario que contribuyan a reducir el aislamiento, el estigma y la revictimización.
De este modo, el intercambio de información estadística se consolida como una herramienta estratégica para transformar datos en conocimiento, fortalecer la respuesta del Estado y avanzar en un abordaje integral de una problemática compleja y sensible, orientado a la protección de la vida y la salud mental de la comunidad.



