Flavio Bolsonaro ganó la elección y se perfila como favorito para la segunda vuelta del 25 de octubre. El bolsonarismo obtuvo una sorpresiva victoria en la primera vuelta brasileña. El hijo de Jair Bolsonaro obtuvo el 47 por ciento de los votos contra un 45 conseguidos por Lula.
La victoria del hijo de Bolsonaro no fue anticipada por ninguna de las encuestas, como Quaest, Atlas y Datafolha que se publicaron durante la semana previa a los comicios que proyectaban una escenario de extrema paridad o una leve ventaja para Lula.
LA POLITICA ONLINE informa que los números dejan al Senador de ultraderecha muy cerca de obtener la presidencia en el balotaje del 25 de octubre.
El giro de votos en favor de Flavio pueden explicarse por el cansancio que genera la figura de Lula y el Partido de los Trabajadores en buena parte de la población brasileña. Entre los testimonios de los brasileños que pueden recogerse durante la cobertura, hay dos que se repiten. Primero la idea que el PT está en el poder hacer 20 años y no logró dar respuestas a las demandas de un sector de la población.
El otro es la ausencia de “Picanha con cerveza” que fue una de las promesas en 2022. Este sentimiento de relativa decepción habla de un encarecimiento en la compra de alimentos a pesar de tener un tipo de cambio planchado y una inflación controlada.
La directora de Datafolha, Luciana Chong, dijo en una entrevista exclusiva con LPO que cerca del 20 por ciento de los electores podrían cambiar el voto. Es evidente que buena parte de ese sector eligió a Bolsonaro.
Otra posibilidad que empieza a circular en Brasil es que la cancelación del debate de Globo alimentó la narrativa bolsonarista de censura y eso terminó favoreciendo al candidato de ultraderecha.
Fue el propio Edihno Silva, presidente del Partido de los Trabajadores, quien dijo a LPO que la crisis de la Corte Suprema perjudicó la campaña de Lula y generó un clima de anti-sistema que terminó ayudando a Flavio a sumar esta cantidad de votos.
Fuera de los elementos internos que puede explicar los resultados de una elección, Lula está sufriendo un mal de época vinculado a la falta de tolerancia de las sociedades con sus gobiernos que complican las reelecciones.

Este fenómeno que lleva una década impidió que líderes votados masivamente en medio de un fuerte contexto de disconformidad retiren rápidamente el apoyo para elegir cuatro años después una opción sustancialmente diferente.
Esto le pasó a Donald Trump en 2020 y a Joe Biden en 2024 pero también a presidentes como Mauricio Macri y Alberto Fernández en Argentina, Jair Bolsonaro, entre otras figuras que padecen la nueva dinámica de las redes que configuran un bloque de odio que vota por la negativa en lugar que por la positiva.
El aluvión de votos bolsonaristas también muestra se expresa en el Senado, donde la mayoría de los electos hasta el momento son del Partido liberal. Un caso es San Pablo donde Lula puso a dos ministras de peso como Simone Tebet y Marina Silva pero fueron derrotadas por los dos candidatos apoyados por Bolsonaro.
En ese sentido, el gobernador Tarcisio Gomes da Freitas derrotó con contundencia a Fernando Haddad, otro hombre fuerte del presidente de Brasil.
La victoria de Flavio es un espaldarazo al liderazgo de Jair que apuesta al regreso de su espacio para recuperar su libertad, ya sea con indulto de su hijo o de un cambio de correlación de fuerzas de la Corte Suprema que anule el proceso que lideró Alexander de Moraes, hoy en el centro de las críticas por su vínculo con el banquero Daniel Vorcaro.
Por estas horas, en el PT se aferran a la posibilidad que en la segunda vuelta que pueda cambiar la narrativa de la campaña y forzar una recuperación. Sin embargo, las proyecciones indican que Flavio iría a un balotaje como el favorito porque el resto de los votos son más cercanos a la ultraderecha.
Como sea, Flavio estuvo muy cerca de repetir el logro de Fernando Henrique Cardoso y ser el segundo candidato en ganar en primera vuelta sin contar con ningún pergamino ni trayectoria. Así y todo canalizó a la perfección los votos de esa fuerza social masiva que es el bolsonarismo.
La posibilidad de una bancada fuerte del bolsonarismo en el Congreso es un hecho concreto. El Partido Liberal se acerca a tener un tercio de las bancadas en el Senado y será la primera fuerza en Diputados. Si logran un acuerdo con el centrao, Flavio podría gobernar sin demasiados problemas de gobernabilidad.
Al finalizar el escrutinio, Lula remarcó que “hay 28 millones de personas que no votaron” y advirtió que los “bolsonaristas se preparen porque los vamos a derrotar”.
“Es la hora de mostrar la verdadera fotografía de Brasil, desde mañana comienza una nueva campaña y vamos poder morro las diferencias que hay entre los dos modelos. Del otro lado tenemos un pasado tenebroso, relación con los milicianos y el crimen organizado”, agregó.
Flavio, por su parte, puso el foco en la seguridad, el endeudamiento de las familias y la suba de impuestos que generaron el cierre de empresas y anticipó que “es el fin de la era del PT”.



