SALTA PROHIBIÓ LA PUBLICIDAD SONORA DESDE EL AIRE PERO NO A LAS RUIDOSAS AVIONETAS QUE VUELAN SOBRE ZONA NORTE A ALTURA NO PERMITIDA

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Quizás el alivio llegue en épocas electorales cuando el inefable Alfredo Olmedo perturba a la ciudadanía con sus horrendos singles, pero las avionetas siguen volando sobre los techos de los barrios de zona norte donde también residen padres de hijos con TEA, además de quienes viven hartos de los ruidos de las aeronaves que molestan mañana y tarde a los vecinos.  

De seguro los concejales capitalinos no saben que en zona norte de la ciudad de Salta existe el Aeroclub, de donde los ricachones toman clases de vuelo y la ruta siempre es la misma: pasar a pocos metros de las casas del Huaico, Parque Belgrano y Ciudad del Milagro, lo que resulta peor que los horripilantes singles de Olmedo.

El concejal Gustavo Farquharson, uno de los autores de la ordenanza, explicó los alcances de la iniciativa que declara al espacio aéreo de la ciudad como “Ambiente Sonoro Protegido”, prohibiendo la publicidad desde avionetas. Pero lo que Farquharson olvidó de incluir en su ordenanza es el ruido de los motores de los Cessna que es incluso peor y más ruidoso que una publicidad hablada.

 

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“El Concejo Deliberante de Salta sancionó la ordenanza que prohíbe la publicidad sonora desde aeronaves sobre el ejido municipal”, anuncian con gran elocuencia. “La medida alcanza a los mensajes publicitarios, promocionales, institucionales y proselitistas que se emitan mediante altoparlantes y sean perceptibles desde el suelo. Justamente a los concejales no se les ocurrió plantearse que aunque el avión no lleve un altoparlante balbuceando alguna publicidad, resulta igual de dañino”, enfatizan desde el Concejo.

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En diálogo con Hora de Voces (por FM Ya 91.3), el concejal Gustavo Farquharson, uno de los impulsores del proyecto junto a Eliana Chuchuy, explicó que la iniciativa surgió a partir de reiterados pedidos de vecinos de distintos puntos de la ciudad.

“Fue un pedido, una demanda de muchos vecinos en distintos puntos de la ciudad, principalmente familias que tienen algún familiar con discapacidad”, señaló.

El edil sostuvo que el objetivo es mejorar la calidad de vida de quienes se ven afectados por estos sonidos, en particular las personas con hipersensibilidad sensorial y aquellas que forman parte del Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Qué prohíbe la ordenanza y cómo se aplicará

La normativa declara al espacio aéreo suprayacente al ejido municipal como “Ambiente Sonoro Protegido”. Además, considera degradante para el ambiente la difusión sonora aérea, en los términos de la Ordenanza 5941, Código de Protección al Ambiente.

Farquharson aclaró que la disposición no busca regular la circulación de las aeronaves ni interferir en las competencias nacionales sobre navegación aérea. Lo que se traduce en que los se pasean por encima de los techos de los barrios de zona norte deberán seguir padeciendo el ruido infernal que esos motores emiten.