Franco Colapinto con otra largada antológica y un gran rendimiento redondeó un fin de semana enorme en el flamante circuito de Madring, en Madrid y confirmó su crecimiento con el Alpine al terminar séptimo en el Gran Premio de España de Fórmula 1, uno de sus mejores resultados de la temporada. Foto: EFE/ Juanjo Martin
Para los que no conocen el mundillo de la F1, es una disciplina donde corren dos categorías en simultáneo. Una de ellas es la primera clase, compuesta por los equipos de elite, en la que en esta temporada aparecen en ese selecto grupo: Mercedes, McLaren, Red Bull y Ferrari. El resto corre por los auspiciantes y para evolucionar tanto deportivamente como económicamente, capitalizando mucho dinero. Al segundo grupo o “segunda categoría” lo compone todo el resto hasta la última fila en la parrilla.
Dicho esto estamos en condiciones de afirmar que Franco Colapinto es el mejor del segundo grupo y hoy en España lo ha afirmado plenamente. Esta tesis, obvio, está sustentada en una verdad empírica: son carreras de autos. Allá lejos y hace tiempo quedaron los Fangio, los Senna, los Prost, los Hill y tantos otros que se ganaron el mote de leyendas.
Los que corren hoy en día son apenas un accesorio para el equipo. Pero hay carreras en las que el piloto hace una diferencia y esta fue la de España, donde es casi imposible hacer sobrepasos pero con un gran “largador” como Franco, eso se nota.
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El argentino completó una carrera sólida, sin errores y con buen ritmo para volver a sumar puntos, en una jornada que tuvo como ganador al italiano Andrea Kimi Antonelli, quien se quedó con la victoria y volvió a celebrar en lo más alto del podio con su imbatible Mercedes.
Por su parte el neerlandés Max Verstappen (Red Bull) y el británico Lando Norris (McLaren) completaron el podio. El francés Pierre Gasly, compañero de Colapinto, llegó 12° con el otro Alpine tras ser penalizado.
Sobre el final de carrera y para la vuelta de honor un bandirellero se acercó al Alpine y le alcanzó una bandera argentina a Franco, con la que el argentino terminó el giro mientras ondeaba la celeste y blanco.



