RODRIGO QUINTEROS LE DIO EL GOLPE DE “NOCAUT” A OLMEDO

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Con acusaciones de toda índole y una serie de dolorosos epítetos, el concejal libertario aniquiló al sojero millonario. “Vos, Alfredo Olmedo, nunca trabajaste. Sos un ocioso, vago y resentido. Recibiste todo de tu padre, deshonraste a tu familia”, escribió en sus redes, aunque lo peor vendría desde una acusación gravísima relacionado a una “infinidad” de “escándalos de bragueta” y sostuvo que Olmedo habría mantenido departamentos prestados en Buenos Aires para prostitutas, además de preguntarle “por problema con niños en Anta”.

En boxeo hay un dicho que dice: “Todos tienen un plan hasta que los noquean”. Evidentemente a Alfredo Olmedo lo tumbaron metafóricamente hablando, ya que nadie podría remontar semejante ultraje a la imagen personal de alguien que –para peor– tiene pretensiones políticas. Pero la paliza que Quinteros le viene atizando al sojero de las horripilantes camperas amarillas no se compara a las humillaciones que sufrió Olmedo en todos estos años, cuando por ejemplo lo llamaron “farabute” en un canal de televisión de Buenos Aires.

Esta vez el concejal capitalino y de su misma fuerza política lo aniquiló. “Habrías mantenido prestado departamentos en Buenos Aires porque según vos es mejor que alquilarlos”, aseguró y lanzó: “¿A cambio de qué? ¿Con qué autoridad señalás a terceros?”.

“¿Cuál es el problema que tuviste con niños en Anta que te pone nervioso?”

Como si la cosa no hubiera escalado a niveles estratosféricos por la importante cuantía de los terribles dichos de Quinteros hacia la persona de Olmedo, todavía le quedaban más balas en la recamara.

La pregunta por los niños de Anta podría incluso motivar a que algún fiscal desvelado con algún grado de curiosidad podría transformar esta confrontación en una noticia criminis.

No vaya a ser cosa que a Olmedo se le termine la carrera política por una acusación de semejante talante y termine en tribunales en vez del sillón del Gran Bourg, cosa que el sojero añora desde  hace años y que evidentemente no alcanza con la chequera del papi para cumplir un sueño que cada vez parece más lejano.