Lo dijo el procurador general, Dr. Pedro García Castiella en dialogo con EL ONCE TV, en el marco de la investigación por el femicidio de Jimena Salas, ocurrido en 2017. Además el jefe de los fiscales dijo que “el Dr. Arancibia está faltando a la verdad y le está faltando a la verdad a los periodistas, a la sociedad y a la opinión pública”. Con respecto al polémico fallo emitido por el Tribunal de Impugnación destacó que “es obvio que no se puede hacer un juicio en contra de un muerto pero si declarar responsabilidad penal porque es indispensable para la reconstrucción de la plataforma fáctica”. “Lo que el Tribunal de Impugnación no quiere es que se lo mencione a Saavedra en la parte resolutiva pero si en los considerandos”, detalló García Castiella
Durante la feria judicial los jueces Aranibar y Medina emitieron un fallo donde quitan responsabilidad a Javier Saavedra por extinción de la acción penal. La interpretación de este fallo por parte de la Prensa y la opinión pública dejó a Javier Saavedra prácticamente en el lugar de un perejil, aun cuando el tribunal que juzgó a sus hermanos declaró la responsabilidad acabadamente por contundencia de la prueba exhibida en el debate.
Ante esto el procurador salió a aclarar lo dañino de un fallo de estas características y fue taxativo al determinar la situación del principal señalado como autor material del crimen ocurrido el 27 de enero de 2017.
EL ONCE TV –¿Cómo sigue este caso tan complejo y lleno de vaivenes como la última novedad que se conoció con el fallo del Tribunal de Impugnación?
GARCIA CASTIELLA –Me decidí a hablar de ahora en más y voy a formar parte de la Unidad que va a llevar adelante esta apelación porque veo un peligro bastante sensible y delicado, que es que cada vez se está generando una mayor desconfianza y duda en el servicio de justicia, y en las respuestas que la justicia da a la sociedad; y en particular la Justicia Penal.
Hay cuestiones que han pasado un límite y puntualmente me estoy refiriendo a los últimos dichos del abogado defensor de Javier Saavedra, el Dr. Marcelo Arancibia, por quien guardo un respeto profesional como defensor pero es necesario resaltar que lo que él dice y lo que habla, lo hace desde la perspectiva de un defensor y lo hace desde la perspectiva de los intereses de quien defendió.
Me veo en la obligación ante esta suerte de ambigüedad, que la sociedad no termina entendiendo nada. De ser lo más claro posible y decir que el Dr. Arancibia está faltando a la verdad y le está faltando a la verdad a los periodistas, a la sociedad y a la opinión pública, porque ambos fallos, tanto el del Tribunal que hizo el juicio como el del Tribunal de Impugnación, los dos dicen lo mismo al respecto de la participación de Javier Saavedra en el crimen.
No hay mayores diferencias, no hay sutilezas. El fallo del Tribunal de Juicio habla de la declaración de responsabilidad penal, no lo condena porque está muerto. Además es obvio que no se puede hacer un juicio en contra de un muerto pero si declarar responsabilidad penal porque es indispensable para la reconstrucción de la plataforma fáctica de cómo fueron los hechos y así analizar la conducta de los otros dos; y el otro fallo habla de que es indudable la activa participación de Javier Saavedra en el crimen de Jimena Salas.
Cuando el MPF usa la palabra “naif” y yo la repito es porque era una sutileza que era totalmente innecesaria. Lo que el Tribunal de Impugnación no quiere es que se lo mencione a Saavedra en la parte resolutiva pero si en los considerandos; una cuestión totalmente innecesaria y en la que la principal víctima en un fallo de estas características es la credibilidad del sistema de justicia.
Hoy en día nadie sabe que pasó porque uno dice que sí y el otro anula, habla de la palabra “anulación”. Anulación habría procedido si se hubiera llevado un juicio penal punitivo para ejercer la pretensión punitiva del Estado en contra de Javier Saavedra. Pero no somos tan tarados desde el Ministerio Publico de pretender llevar a la cárcel a un muerto.
EO –Pero ustedes si querían confirmar, corroborar en la investigación…
GC –No es que nosotros queramos. Es una obligación internacional del estado investigar los hechos criminales y dar una respuesta a la víctima y a la sociedad…
EO –¿Aun después de la muerte de Saavedra?
GC –Aun después de la muerte de Saavedra. Vamos a tratar de ser más claros aun: ¿Cómo es posible que porque un psicópata y lo digo porque así lo dice el informe psicológico y psiquiátrico; criminal, porque así lo dice el plexo probatorio; por el solo hecho de que haya decidido la noche anterior al inicio de la audiencia de debate, quitarse la vida, pueda atar de manos al Estado para darle una respuesta a esa familia, a la sociedad y cumplir con el derecho a la verdad que lo imponen los instrumentos internacionales y las interpretaciones que hizo la Corte Interamericana, que hoy por hoy están cada día más fortalecidos. Es un derecho autónomo y que lo tiene que satisfacer el Estado.
El Estado tiene que decir que pasó ¿y donde lo va a decir si no es en una sentencia judicial? ¿En el Patoruzito? No. El sistema penal no solo sirve para saber si se debe penar o no, o para aplicar una pena. En este caso tiene que servir para el descubrimiento de la verdad de los hechos y satisfacer y abastecer por un lado el derecho a la verdad y también cumplir con la obligación de investigar los delitos.
Por cierto investigación que costó muchísimo y los dos fallos están diciendo lo mismo. Así que esta discusión es prácticamente baladí –carente de importancia– y lo que está intentando instalar el defensor es “que ahora la justicia dijo que el pobre Javi es inocente”. Es una mentira.
EO –¿No lo dice el fallo de segunda instancia?
GC –De ninguna manera, usted lo ha leído ahí recientemente. Lo que no quiere el fallo es que se lo mencione en la parte resolutiva. Pero es tan dañino, fallos tan poco claros de esta naturaleza, innecesarios, además que la llevan a la sociedad a confusiones.
Hay que pararse en un punto. No estamos pensando en una discusión política, ni si un ministro está bien o mal… no. Estamos pensando en el crimen de una madre.
A todo el mundo le duele cuando se corta el dedo con un cuchillo tramontina ¿no? estamos ante un crimen de una madre que la han rebanado de 48 puñaladas frente a sus hijas. Hoy sabemos el nombre y apellido de quien lo ha hecho ¿y porque lo sabemos? porque está el ADN en la escena del crimen.
Un ADN que no solo lo determina la genetista del CIF, lo determinó la perito de parte que eligió el defensor de Saavedra –Marcelo Arancibia–. Esa perito de parte que tuvo miedo de ir al juicio y condicionó su presencia en la audiencia de debate a que tenga una consiga policial porque estaba amenazada de que no fuese a declarar.
Además Lo corroboran las testigos que lo vieron. NDR: El procurador refiere a compañeras de la facultad que lo vieron al día siguiente lleno de arañazos y bromeaban con él aduciendo que se había peleado con su novia.
Quiero aprovechar para reiterar lo que alguna vez lo dije. Para mí la prueba que determina con claridad indubitable la autoría de Saavedra en el hecho es la siguiente: cuatro días antes de que ocurriera el crimen habían andado –por la zona– Saavedra con el perrito y sus secuaces que no sabemos quiénes son, no tenemos certeza.
Fue Javier Saavedra a una casa de una vecina que me voy a guardar su identidad porque también está asustada, quien estaba cuidando la casa de una amiga que se había ido de viaje y fueron con la misma “jodita” del perrito. Esta vecina no los dejó entrar pero Saavedra le dejó un número de teléfono.
Saavedra impostó su nombre por un tal “Matías”, esto se ventiló en el juicio. Este “Matías” le deja su número. Ese número que le dejó es el que está en la causa, es el número de Javier Saavedra.

EO –Dice que desde el 2019. Estoy tratando de hilar un poco la historia, en el 2021 hubo un juicio ¿y ese número…?
GS –Ya existía. Y te voy a decir algo más, si se le hubiera prestado atención a una prueba que yo me preocupé bastante de investigar e indagar de como vino la mano con esa situación.
Una prueba que Vicente Cordeyro le aportó a la investigación en el año 2019, año en que se recupera la tercer foto del celular y aparece el perrito.
El MPF hizo una publicación de un buscado con el perrito y el medio cuerpo del hasta ese entonces NN de quien era que llevaba el perrito. Cuando aparece esa publicación, respondiendo a su entereza policial, Vicente Cordeyro lo cita en la Escuela de Cadetes de Policías, a uno de los comisarios que estaba al frente de la investigación.
En ese momento era una investigación que estaba totalmente desorientada y les aporta un DVD y le dice: “El hermano de mi yerno tiene el mismo auto, el mismo perro ¿Por qué no investigan por ahí?” y le da un conjunto de fotos en un DVD que termina desapareciendo.
Cuando nos enteramos de esa situación lo convoco a ese oficial, el comisario Costello, quien fue citado por Cordeyro, para que me cuente como había sido la cosa. Además se hizo un sumario; Costello tuvo el cuidado de guardar en la “nube” esa información.
Se bajó de la nube y se incorporó en las actuaciones y quien dude de esto –porque hoy en día todo se duda– hemos hecho también la verificación de los metadatos de esas fotos aportadas por Cordeyro y se corresponden con el año 2019.

EO –¿Por qué se pierde ese material?
GC –Ah… habría que ver que pasó, porque no le prestó atención. Porque si se le prestaba atención a esa línea que Cordeyro estaba señalando en 2019, bastaba revisar quienes eran, pedir el número de teléfono y ahí iba a saltar el número con el que tenía la testigo, quien por ahora la voy a llamar la testigo “G”. Entonces ahí se podría haber resuelto la causa.
Pero hubo un empecinamiento, una obstinación con el viudo y llevar adelante un juicio fracasado, frustrado. Pero ya desde ahí venía la historia de los Saavedra y el primero que menciona la línea, la pista de los Saavedra es Vicente Cordeyro. Eso lo reconoce el ex comisario Jorge Silisque, comentando que en una charla le había confesado esa información, lo dijo en el programa Día de miércoles; se lo dijo a un periodista que tiene una página digital, Sebastián Cardozo; se lo dijo a un oficial que estaba en la investigación.

Cordeyro tiene un rol y una intervención detrás de las sombras bastante intenso en todo lo que es el crimen de Jimena Salas. Cuando se lo detiene a Javier Saavedra en el norte, recordemos que Javier es el hermano de su yerno, él tiene una conversación aproximadamente de 10 minutos con el policía que estaba a cargo de la comisión que lo iba a investigar, que se habló allí de está investigando.
Además Cordeyro, a pedido de la madre de los Saavedra (la madre de los Saavedra) la señora Ana María Simón le pide a la esposa de Cordeyro y Vicente Cordeyro lo hace que les limpie los antecedentes que tenían estos sujetos.
Antecedentes como que, y no voy a decir como un hecho consumado, había un antecedentes por ejemplo de una denuncia por abuso sexual por doble vía de una encargada de un “24 horas”, denuncia que no prosperó, prescribió porque la víctima fue permanentemente amenazada. Como esa había 8 o 9 causas similares que quedaron limpiadas de la planilla prontuarial.
Cuando ellos solicitan la prisión domiciliaria y la jueza en su momento les pide una planilla, al tenerla limpia, por supuesto que les conceden la domiciliaria. Pero hay una situación permanente de una intervención de esta familia Cordeyro-Saavedra. Es la hora de empezar a decir las cosas como han sido.

EO –Cuándo termina el primer juicio todos pensamos como sociedad que se había terminado el caso ¿En qué momento surge el nombre Saavedra, como retoman ustedes el hilo de la investigación, cuál es el hilo conductor que los lleva?
GC –Todo el mundo se había olvidado del DVD ese, no fue ese DVD el que dio la pista inicial. Se dispuso que todo aquel que hubiese contaminado –sanamente digo– con algún tipo de prejuicio o pre concepto porque haya intervenido en la investigación anterior, sea apartado; los fiscales también. Fiscales nuevos, un nuevo equipo de investigadores.
Este nuevo equipo de investigares se tomó un trabajo tremendamente exhaustivo. Dividió la provincia en cuadrantes, por tipos de delitos y empezaron a ver qué tipos de bandas operaban en tal o cual lugar y en función de eso comenzaron por el llavero de Gimnasia y Tiro, había los datos de unos anteojos, estaba el dato de la perrita, datos de bandolerismo en la zona de Vaqueros.
Así se empezó a achicar el circulo y a partir de ahí con un trabajo de redes sociales muy profundo y exhaustivo, se empezaron a detectar determinadas imágenes de redes sociales que coincidían con los zapatos, con el llavero, con la postura corporal, con la perrita y se llegó a determinar el cerco con estas personas.

EO –¿Sentís que el fallo de segunda instancia de Impugnación de alguna manera tira por la borda todo ese trabajo de investigación? ¿Minimiza todo lo que ustedes hicieron?
GC –No, de ninguna manera, es un fallo inútil, porque en sus considerandos reconoce la activa participación de Javier Saavedra, por eso digo que falta a la verdad el defensor cuando dice que prácticamente hay que hacerle una estampita “al pobre Javi” y habrá que sacarlo en la procesión junto con el Señor y la Virgen del Milagro.
Los dos fallos dicen que Javier Saavedra es el que participó, el que intervino activamente en el sacrificio de esta madre. No lo tira por la borda, lo que hace es dar un mensaje negativo, confuso, que obliga a que estemos una vez más aclarando a la ciudadanía; y no sé si esto bastará porque ya la duda queda instalada pero en cuanto a lo que yo tengo que decir, los dos fallos dicen exactamente lo mismo.
Lo que no quiere Impugnación es que se los mencione pero incurre en un error técnico, por lo que me voy a tener que meter en una cuestión un poco más técnica: se equivoca impugnación cuando dice que lo que está haciendo el MPF es impulsar la potestad represiva punitiva del estado y por eso cita el artículo 221 que son las nulidades cuando se hace un juicio sin la presencia del imputado; y el Ministerio Publico no está haciendo eso, por eso digo no somos tan tontos.
Lo que el MPF está planteando con extrema claridad es que si hay participes secundarios, es decir secundario a un primario, no podemos analizar la participación de los secundarios si no le damos claridad a que hizo el primario, esté muerto o no.

Seamos contrafacticos: imaginemos que hay abundante prueba de la colaboración de los hermanos Saavedra, supongamos que en el juicio se demostró clarísimo que lo llevaron y lo dejaron en la esquina, y hay que condenarlos a ellos.
Condenar como participes secundarios sin un primario es un contrasentido. O sea hay que hablar si o si del primario; dicho en términos groseros sería lo mismo que decir que no se puede investigar el atentado a la AMIA porque ha muerto el tipo que manejaba la Trafic, no se puede reconstruir el hecho histórico.
Una bese esencial del proceso penal y la audiencia de debate es tenerlos reconstruidos los hechos, si no reconstruimos los hechos y la reconstrucción histórica de cómo sucedieron los hechos, mal podemos llegar a un resultado, sea exoneratorio o exculpatorio.
Impugnación cree que estamos persiguiendo una condena punitiva. De ninguna manera, se está pretendiendo satisfacer la obligación del Estado de investigar y averiguar la verdad de los hechos porque esas víctimas tienen derecho a saber qué pasó con su mamá y esas nenas tienen derecho a saber quién mató a su mamá y hoy lo saben.
En este caso si no hubiera habido co-imputados no se podría haber hecho la audiencia de debate pero había que hacerla porque había dos acusados que iban con participación secundaria. Este es un caso absolutamente atípico.
Es atípico la personalidad de un tipo que decida suicidarse en la noche antes del juicio y hoy por hoy hasta podemos llegar a saber con certeza, a tener severas conjeturas de porque se suicidó.

EO –¿Y tus conjeturas son?
GC –Si se revisan los escritos que venía haciendo Javier Saavedra más la declaración de los compañeros de celda, lo habían convencido totalmente y estaba muy entusiasmando de que se le cumplían los 3 años de prisión preventiva y se iba en libertad.
Esos 3 años se cumplían los primeros días de setiembre. Cuando le dan la noticia de que se le denegó el pedido y si se había fijado una audiencia de debate para los 2 días posteriores, él escribe en su libro, que “se le acabaron las fuerzas”, “que ya no quiere seguir más”. Esto fue 2 semanas antes del suicidio, prácticamente.
Escribe en su libro que se le acabaron las fuerzas, que ya no puede seguir más y en ese acto se produce un hecho en el que se “empastilla”, se hace un cóctel de pastillas (Clonazepam) y no fallece, duerme 3 o 4 días y por eso fue sancionado por el Servicio Penitenciario. Un intento de suicidio y después lo consuma a los 4 o 5 días.
EO –¿Estás seguro de que Javier Saavedra fue el asesino o uno de los partícipes?
GC –Estoy seguro por la cantidad de ADN en sangre que existe en la escena del hecho que fue él el autor. Lo que yo no puedo tolerar y por eso me he decidido a incorpórame a la unidad fiscal, y muchas veces el rol de procurador te impide la posibilidad de hablar y yo ya no quiero seguirme quedando callado ante tanta cuestión que veo, donde cualquier dice cualquier cosa. Cualquiera se sienta detrás de una computadora y se considera periodista.
Salvo periodistas que se dedican al Periodismo de Investigación, que son buenos pero hay otros que sin tener ningún tipo de conocimiento escriben, sacan conclusiones, condenan, insultan y esto no es bueno para la sociedad. No es bueno para la credibilidad del sistema y no es bueno para las instituciones porque se termina horadando la credibilidad de las instituciones.
No puedo tolerar que se diga que esta es una causa impune porque no es impune. El autor del crimen tiene nombre y apellido.



