Estados Unidos e Israel afirman que sus constantes ataques aéreos conjuntos han reducido significativamente la capacidad militar de Irán.
“Su defensa aérea, fuerza aérea, armada y liderazgo han desaparecido”, publicó el presidente estadounidense Donald Trump en su plataforma Truth Social el martes. “Quieren dialogar. Dije: ‘¡Demasiado tarde!'”.
Irán ha respondido lanzando ataques contra Israel y otros países de Medio Oriente que albergan bases militares estadounidenses, alegando que actúa en legítima defensa.
Pero, dado que Israel y EE.UU. son ampliamente considerados como militarmente superiores, ¿qué opciones tiene Irán en esta guerra y qué estrategia sigue?
Drenaje de recursos
BBC MUNDO cita a H. A. Hellyer, experto en seguridad en Medio Oriente del centro de estudios Royal United Services Institute (RUSI) de Reino Unido, afirma que el enfoque militar actual de Irán no consiste en derrotar a EE.UU. o Israel “en una guerra convencional”, sino en hacer que cualquier conflicto sea “prolongado, regionalmente disperso y económicamente costoso”.
“Irán no puede ganar de forma convencional, pero su estrategia consiste en garantizar que la victoria de otros siga siendo costosa e incierta”, afirma.
Nicole Grajewski, profesora adjunta del Centro de Estudios Internacionales de Sciences Po, en Francia, coincide con él.
Describe la estrategia de Irán como “una guerra de desgaste”: un enfoque militar diseñado para debilitar al oponente drenando recursos e infligiendo pérdidas sostenidas hasta que su capacidad de combate se debilite.




