En una entrevista exclusiva con MUY CRITICO, el procurador general de la provincia hizo un pormenorizado recorrido por todo el trabajo que esta llevado adelante contra la narcocriminalidad en la caliente frontera del norte, sobre todo en Aguas blancas y localidades afectadas por las bandas que operan allí. El jefe de los fiscales destacó como eje central el arresto del líder narco Gringo Palavecino, la connivencia con el poder político y el microtráfico en la cárcel, como principales ejes de la lucha contra el narcotráfico que lleva desde su llegada a la Procuración
MC –¿Cuál era la situación en el norte provincial antes de la llegada de García Castiella, y después de la llegada de García Castiella a la Procuración? entiéndase narcocriminalidad y el narcotráfico…
GC –Antes de que yo asumiese como procurador nunca se había planteado ni puesto sobre la mesa la problemática del Crimen Organizado y lo que sucedía en el norte de la provincia, y en nuestra frontera. Esta Procuración ha sido la primera en visibilizar al tema. El día que asumí, usted estaba ahí y en un reportaje señalé cuales eran mis prioridades. Ese día dije: el narcotráfico y el problema de los femicidios.
Tal es así que viendo cómo se iba agravando la situación en el norte de la provincia, hay una fecha que es clave, que es bisagra. En una conferencia de prensa del 29 de setiembre de 2023 donde ni siquiera los que estaban conmigo sabían que iba a decir en esa conferencia, pero yo pensé que era indispensable denunciar la situación que estaba pasando el norte de la provincia y puntualmente poner en la mesa un nombre que para mí era el eje de la violencia por la cantidad de muertes y sicariatos, que era “el Gringo” Palavecino.
¿Por qué lo hice? porque yo estaba cansado de ver que este hombre hacía 4 o 5 años que estaba prófugo, ya que era el único que faltaba juzgar de la banda de los sicarios del “Coya” Rojas. Se sabía que estaba en Oran y nunca lo detenían.
Había habido dos intentos de detención frustrados, cuando yo lo denuncié y lo expuse en ese momento, a la semana logró ser detenido y de ahí vino todo el proceso que nosotros iniciamos. Fue un proceso largo que tiene grandes resultados. Me siento tremendamente satisfecho porque hoy por hoy tenemos en la frontera a las fuerzas federales junto a las fuerzas provinciales trabajando, y visto están los resultados tremendamente exitosos.
Gendarmería nacional pasó –años atrás– de tener 1000 a 1500 kilos de drogas en secuestros de droga a una cifra record; este año de 4900 kilos, lo que se está viendo prácticamente todos los días. La policía de la provincia 1500 este año.
Son cifras a las que jamás se había llegado antes, pero lo más importante de esto es haber hecho entender a la Nación que tiene que hacerse cargo de las fronteras y esto no fue casual.
Fue un gran esfuerzo en hacer muchísimos viajes a Buenos Aires para reuniones con el Ministerio de Seguridad; la colaboración del gobernador, el Poder Ejecutivo de la Provincia y la ex ministra de seguridad Patricia Bulrrich, que logramos convencer de esta necesidad y así llegamos a lo que hoy es la presencia de las fuerzas federales en el norte de nuestra provincia.
En cuanto a política criminal que diseñamos nosotros con quien hoy es ministro de seguridad, nos acompañó en la procuración mucho tiempo, el secretario de política criminal, el Dr. Gaspar Solá. Hicimos muchos viajes y reuniones; y el diseño de la política criminal para afrontar el crimen organizado tenía tres ejes:
Uno era el eje de la violencia porque Palavecino ya había logrado concentrar prácticamente un mini ejército propio. Asombraba la cantidad de armamentos, de anillos de seguridad y la violencia que estaba desplegando en el norte; la pata de la corruptela judicial, llevamos adelante tres jury de enjuiciamiento: uno al juez Laurenci que terminó renunciando; Parisi que terminó siendo encausado, tengo entendido que está preso en este momento; y el tercero el juez Oyarzu, que el jury entendió que no era motivo de apartamiento las causales por las que fue apartado.

Tenemos la violencia, la pata judicial, y la parte institucional. Porque veíamos una pretensión de inserción del narcotráfico en lo que eran los municipios del norte de la provincia, tal es así que José Dimas Ruiz, que estuvo a punto de ser intendente de Oran. Fue encarcelado también por sus vinculaciones en una sociedad con el Gringo Palavecino.
El intendente de Aguas blancas fue intervenido y encasado también, estoy hablando del “Conejo” Martínez, su hermano había sido acribillado por una banda de sicarios también.
Estos tres ejes fueron atendidos debidamente y entendimos que había una cuarta pata que es fundamental hoy en día en la lucha contra el Crimen Organizado que son las cárceles. Tal es así que llevamos adelante un proceso por esta corruptela que se dio en el servicio penitenciario y yo asumí la responsabilidad de estar al frente de esa unidad fiscal, por todo tipo de amenazas y cuestiones extrañas que se venían suscitando al avanzar la investigación. Y bueno se pudo llegar a buen puerto.
Creo yo que los que tienen la función tienen la obligación de anticiparse y yo vi siempre que el riesgo del narcotráfico es un riesgo latente en nuestra provincia y tenemos siempre que estar alerta. Por ejemplo para no descuidarse, hoy tenemos unas fuerzas federales muy presentes y un sistema de alerta muy firme que es bueno, porque un peligro latente es la inserción que está teniendo “El tren de Aragua” –megabanda venezolana– en la vecina República de Chile.
Se vio que se atacó a un grupo de turistas que iba para allá. Estos peligros de una banda como esa que es una de las más feroces de Latinoamérica la tenemos muy cerca, pero gracias a Dios tenemos un control de frontera muy eficaz y efectivo. Las barreras geográficas no son pocas con Chile pero a los salteños les gusta vacacionar en zonas chilenas. Nosotros tenemos esa responsabilidad de estar alertas para anticiparnos a este tipo de situaciones.
MC –¿Nos podría explicar el concepto de “polirubro”? porque estas bandas no solo se dedican al narcotráfico, también llevan adelante robos, hurtos, sicariatos y un asalto violento como el de Abra del sol fue para solventarse económicamente ¿Cómo funciona eso?
Tal cual, eso lo repito en muchas ocasiones. Todas las bandas del crimen organizado son polirubro. Es un holding de distintas actividades, la banda narco no se dedica a ser narco porque le pinte ser narco o porque le guste ser narco. El crimen organizado persigue siempre la rentabilidad, si hoy es negocio el tráfico de personas se van a dedicar a eso; si lo es el tráfico de armas se van a dedicar a eso; si lo es el delito contra la propiedad, lo va a hacer.
Si es negocio el tráfico de drogas lo va a hacer, por eso, eso se vio en el caso de Palavecino, justamente ellos caen por el asalto muy violento, tipo comando a la empresa Abra de sol, donde había una asociación con la entrega del contador de la empresa que era José Dima Ruiz.
Hubo muchos otros robos violentos, con la misma modalidad que se están investigando. Fíjese que con la caída de Palavecino desaparecieron los sicariatos y estos robos comando fuertes, con mucha violencia en el norte de la provincia.

MC –Durante el jury del juez Parisi usted mencionó un sicariato violentísimo que hay un domingo a la tarde. Encierran a un imputado que estaba con domiciliaria y lo matan, se trata del “Oreja” Martínez. A ese crimen usted le da una gran relevancia en todo el armado de este contexto ¿porque ese crimen justamente?
Porque ese crimen es paradigmático del festival de domiciliarias y liviandades que había en Oran. Por ejemplo “Oreja” Martínez no debería haber estado nunca en domiciliaria porque tenía una tentativa de femicidio. Una de esas domiciliarias viciadas, amañadas de las que otorgaba el ex juez Parisi.
Primero que no debería haber estado ahí, sino hubiera estado con domiciliaria ese hombre estaría vivo hoy. En segundo lugar la modalidad muy violenta que hay, donde se mostró ya con toda crudeza, el delirio de esta gente de convertirnos en una suerte de Medellin.
Cuatro tipos, dos en cada moto, con pistolas 9 mm., le vacían prácticamente los cargadores. Son 19 disparos, 9 impactan en la persona del “Oreja” Martínez. Y él estaba mezclado en una gran cantidad de negocios de boliches, confiterías, bares; en una mezcla muy extraña con el Gringo Palavecino y con su hermano, el “Conejo” Martínez, y se deriva además ese sicariato.
En otra situación muy extraña, cual es que esa investigación estaba en un juzgado y el hermano –ex intendente de Aguas blancas– a través de su abogado fueron a retirar copias del expediente del legajo que pertenece al fiscal pero lo había pedido el juez; estaba con cuestiones, con allanamientos y cuestiones de secuestros muy sensibles que no podían ser sacadas a la luz.
El juez, de exprofeso, las agregó al expediente de Garantías y las hizo ver por mesa de entrada por el abogado del “Conejo” Martínez y eso evidentemente frustró lo que debería haber sido una investigación secreta para poder avanzar con certeza en la investigación de ese sicariato. Extrañamente el más interesado en ver este tipo de allanamientos que iba a haber, fue el “Conejo” Martínez.



