DECADENCIA URBANA

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La imagen es una verdadera síntesis del paro social permanente en el que viven estos jóvenes, quienes están perpetuamente intoxicados sin una ocupación que los contenga. La síntesis de un país que desperdició dos décadas con populismo del más rancio

Lamentablemente la sociedad argentina ha naturalizado este tipo de cuadros paupérrimos. Es perentorio destacar la terrible crisis económica que vive la Argentina al momento de la publicación de esta nota: más del 20% de inflación mensual –la más alta del mundo– y más de la mitad de la población bajo la línea de la pobreza.

Pero existe otra crisis detrás de esa monumental tragedia que se le ha aplicado a la economía nacional tras 20 años de despropósitos, con gobiernos que destrozaron a un país que en el siglo pasado llegó a ser considerado como “industrial” y la sexta mejor economía del mundo.

Esa deuda social que la Argentina ha adquirido se traduce en una sola imagen: la de un energúmeno de entre 20 y 30 años, tirado entre la vereda y la calle de un barrio que solo esta a nueve kilómetros de La Plaza 9 de Julio y del cual a nadie le llama la atención de verlo en el estado deplorable en el que se encuentra. A plena luz del día y con personas pasando alrededor sin ni si quiera interesarles por su la integridad física del susodicho.

Un joven tirado en el piso durmiendo “la mona”, como decían las abuelas de antes, es la semiosis de una Argentina atravesada por gobiernos populistas que lo único que han hecho en estas dos décadas fue: no investir en nada, ni en Salud, ni en Tecnología y sobre todo en Educación; entonces el resultado es el de la imagen que acompaña la presente nota editorial.