Félix Sabroso presenta probablemente la mejor serie de habla hispana del año. El creador de obras como El grito en el cielo (1998) y El tiempo de los monstruos (2015), entre otros, presenta una “especie de retrato coral y satírico del momento actual”, según sus propias palabras con la carga adrenalinica del choque generacional, la juventud perdida y los acuciantes planteos existenciales. Disponible en HBO MAX. NO COINTIENE ESPOILER
Desde que Quentin Tarantino y Roger Avary cruzaron historias en la surrealista épica Pulp fiction a mediados de los 90, se ha convertido en un recurso narrativo extraordinario y universalmente aceptado por todos los cineastas del mundo. A partir de allí es que muchos como el cineasta Félix Sabroso, han echado mano a esta forma de contar historias cruzadas y subjetivamente cómplices con el espectador, quien se siente identificado.
Tal como explicaba Tarantino por entonces, la formula es meter en una “coctelera” imaginaria a varios personajes disimiles que terminará fagocitándose perversamente cada vez más hasta llegar a ese “estado de furia” que es el eje coyuntural de la serie.
En esa bolsa de gatos están una artista snob (Carmen Marchi), una cocinera mediática (Pilar Castro), la encargada de un local de modas (Candela Peña), una desempleada (Nathalie Poza) que vive con su madre (Marilú Marini) y una actriz olvidada (Cecilia Roth).
“El ser humano está sometido a muchísima violencia, lo entiende como su forma de comunicación y entonces lo expresa con la misma violencia, a esto estamos sometidos todos”, dice Sabroso en una entrevista al medio EL INDEPENDIENTE. Eso seguramente es el néctar de estos relatos, donde la calamidad de lo moderno afecta en extremo y pone en tela de juicio, si estar calificada para empleada de una tienda de ropa es suficiente con tener muchos followers por encima de alguien que se ha dejado la piel durante años vendido en tiempo real en el mismo local.
“Cuando conocemos a alguien podemos empatizar pero de primera el prójimo es el enemigo; es un elemento contra el que enfrentarse y estamos en un momento social así”, indica su director con respecto a estos choques exageradamente antagonistas en lo generacional.
Sin dudas el paso del tiempo, la juventud perdida y la crisis existencial es uno de los mejores condimentos en la historia protagonizada por nuestra Cecilia Roth, quien se calza un papelazo con su personaje de la actriz del destape en épocas “paleozoicas” del espectáculo casi de revista llevado a la pantalla.
“La primera persona que tuve en la cabeza fue Cecilia. No es fácil encontrar en España a alguien que cuente lo que le sucedió a las actrices españolas. Es muy curioso. Le estuve dando muchas vueltas a la idea hasta que me di cuenta que no iba a haber nadie mejor que ella. Podía entender bien y, a su vez, tomar distancia de esta actriz de cine erótico con las sensaciones que ello conlleva. La cosificación por la industria y espectadores sucedió en todas partes, pero aquí se dio junto al destape tras cuarenta años de dictadura y represión”, le dijo Sabroso a PAGINA 12.
De buenas a primera parecen relatos post pandemia pero no lo son tanto, tal como lo aclara su director. “No creo que sea solo una cosa post pandemia, creo que ya llevamos unos cuantos años. Creo que a partir de finales del siglo XX, a partir de los 90 se empezó a establecer la base de lo que ha sido el nuevo sistema neoliberal que es cada vez más despiadado y que está cada vez más posado sobre las cifras, sobre los resultados económicos, sobre la riqueza y todo eso va cada vez más de prisa y es cada vez mas despiadado”
En cuanto al egoísmo y la neurosis colectiva son dos conceptos que, con una sumatoria de humor negrísimo, ponen el foco de atención en lo perecedero de lo identitatario y lo efímero del respeto a lo que podría haber sido algún rasgo de prestigio.