El presidente lanzó una campaña callejera para reclutar agentes de inteligencia. Los requisitos de inscripción son básicos, pero los postulantes deberán superar varias etapas de exámenes y aprobar que se los investigue. No se especifica cuál es la remuneración.
PAGINA 12 informa que el Gobierno lanzó a las calles una convocatoria para reclutar a nuevos espías para la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Los requisitos para anotarse son muy simples: ser ciudadano argentino, tener secundario y aprobar las evaluaciones de seguridad y médicas. Contradictoriamente, esta ampliación de la planta de espias de la SIDE contradice el propio interés por recortar gastos estatales hasta lograr el equilibrio fiscal.
Para el alivio de las conciencias libertarias, lo seguro es que la Administración no gastó dinero del arca pública en el diseño visual de la campaña: el equipo de comunicación de la SIDE optó por la inteligencia artificial para desarrollar la propuesta, siguiendo con el estilo y la estética que tan bien representa y gusta usar el presidente Javier Milei.
En rigor, el llamamiento lo realiza el famoso “Tío Sam” de Estados Unidos (“I want you for the U.S Army”), aunque en esta oportunidad, está modificado con la ayuda de la IA, convertido en una especie de emperador romano que sostiene con una mano la bandera albiceleste y con la otra señala al frente.

El criterio de elección de ese personaje masculino y caucásico, vestido con toga blanca y una corona de laureles dorados, es un misterio. “Buscamos a los mejores”, reza el afiche, acompañado por el logo oficial de la cartera de inteligencia y la dirección de la página web del organismo para inscribirse de forma virtual.
Al ingresar al sitio, la épica se mantiene en la propuesta de trabajo: “Si estás interesado en trabajar incansablemente, con máxima exigencia, en situaciones de alto riesgo y sin reconocimiento más que el de defender los intereses de tu país, la SIDE puede ser tu lugar”. A partir de allí, se puede completar un formulario de inscripción.
Pero, ¿quiénes serán aptos para semejante hazaña? Los requisitos para incorporarse a la SIDE son muy sencillos, contradictoriamente. Básicamente, para inscribirse sólo es necesario ser ciudadano argentino, tener el título secundario completo, aprobar las evaluaciones de seguridad y médicas —“que incluyen una investigación de antecedentes y evaluaciones físicas y psicológicas”— y tener “disponibilidad para trasladarte a la ciudad de Buenos Aires”.
La búsqueda apunta a encontrar, en particular, perfiles profesionales de “ingenieros nucleares”, “expertos en contrainteligencia y seguridad”, “analistas en sistemas”, y otros. No obstante, hay cargos también para asistentes en “apoyo institucional” (abogados, contadores) que puedan realizar simples tareas administrativas.
Los afiches de la convocatoria aparecieron pegados desde este lunes en muchas de las calles de la ciudad, o hasta universidades privadas y algunas nacionales, como la Facultad de Ingeniería de la UBA. Pero el diseño del “tío Sam romano” —o “Eliseo”, como confundía Milei a Odiseo, bromearon algunos— no es el único: se le suma otra caricatura hecha con IA, un especie de Clark Kent musculoso, con lentes cuadrados y camisa, trabajando enfocado en una computadora, frente a otros equipos de alta tecnología y la bandera argentina flameante. Ese eslogan es el mismo.
Según establece el documento oficial difundido por el organismo, la inscripción estará abierta entre el 3 y el 30 de noviembre. Sin embargo, anotarse será apenas el primer paso de un recorrido con varias instancias de evaluación.
La propuesta no especifica escalas salariales, beneficios, adicionales ni categorías remunerativas.
La convocatoria llama la atención proviniendo de una gestión enfocada en ajustar el cinturón del Estado a través de recortes en programas públicos y achicamiento de la plata estatal. En ese sentido, en los últimos meses estuvo implementando retiros voluntarios y despidos masivos.
Según los datos relevados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) con datos a septiembre de 2026, desde diciembre de 2023 se perdieron 77.152 puestos de trabajo, lo que representa una caída del 22,5% en la planta de personal total.



