Aprovechando un nuevo aniversario del nacimiento del ex gobernador el legislador trazó un paralelismo con la figura del presidente carioca Lula. “Mi reconocimiento a quien tuvo una profunda vocación social con perspectiva moderna hacia el desarrollo, y dejó una huella profunda en la política provincial. Como gobernador, dio prioridad al contexto social, la educación y el trabajo. Fue un visionario que defendió la integración regional, impulsando el Norte Grande y el sueño del corredor bioceánico”, escribió en sus redes sociales.
La alocución de Dantur
El pasado 22 de octubre hubiere cumplido 99 años don Roberto Romero. Fue gobernador y dejó una profunda huella. Fue un empresario exitoso, periodista y político visionario.
Romero combinó una profunda vocación social con una mirada moderna del desarrollo. Su paso por la política provincial dejó una huella demasiado profunda. Como gobernador de Salta, Romero priorizó el contexto social, la educación y el trabajo y planteó una relación más equilibrada entre las provincias y el poder central.
Defendió la integración regional a través del impulso del Norte Grande y el sueño de un corredor bioceánico. A 99 años de su nacimiento, la figura de Roberto Romero sigue interpelando a Salta y al país. Hoy su nombre vuelve a resonar no sólo en la historia, sino también en la memoria viva de los salteños, que reconocen en él a un hombre que pensó en que esta provincia tuviera más allá de sus límites, en que pensó que esta provincia tenía que unirse en un Norte Grande.
Quiero hacer un paralelismo, si bien anacrónico, entre este visionario de Salta y ese extraordinario presidente, renovando nuevamente en las urnas del pueblo mayoritario latinoamericano. Quiero hacer un paralelismo entre este Norte Grande de Romero y esa Patria Grande que nos merecemos los argentinos junto a Brasil, junto a toda Latinoamérica. Por eso también, en esta Patria Grande, vaya este homenaje a ese presidente que sembró la paz, el amor, que sembró y quiere una patria unida, porque no está dispuesto a que esta Latinoamérica sea el patio trasero de nadie, porque empezamos siendo el patio trasero de alguien y después pasamos a ser el trasero del mundo.
A casi 240 años de la toma de la Bastilla, dejemos de pensar entre izquierda y derecha, empecemos a hablar como realmente corresponde, entre nacionalistas y entreguistas, entre personas que siembran el amor y personas que siembran el odio, entre personas que quieren industrializar una patria para generar trabajo y las que pretenden tener fábricas cerradas.
Acá en la Argentina a toda fiesta la tenemos, la llamamos cuando Lola Palusa hace su fiesta en la Argentina, decimos que es una verdadera fiesta. Bueno, Brasil tuvo una verdadera fiesta con su paliza que dio Lula.



