Ocurrió mientras el cuerpo legislativo trataba el proyecto para crear el Sistema Provincial para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil. Allí fue cuando Durand Cornejo encendió la mecha para que todo estallara, apuntando directo contra el “festín” de abortos que se realizan en el Hospital Materno Infantil. La réplica no tardó en llegar en forma de gritos por parte de una Mónica Juárez que indudablemente utiliza el acting como recurso argumental cada vez que quiere mostrar su lado “progre”.
De vez en cuando algún episodio pone en evidencia al termómetro social que ideológicamente está establecido en Salta entre cholos conservadores y pseudo “progres”.
En la repartija de poses para convencer a la tribuna sin dudas el mas creíble es Guillermo Durand Cornejo, quien no disimula su conservador fastidio ante tanta hipocresía y se lo hizo saber a un personaje como Mónica Juárez, quien desesperadamente quiere mostrarse como la diputada “luchona” por los derechos de las mujeres; que ante el mínimo cuestionamiento no resiste mucho análisis en materia de mostrar eso que fue tan rentable en épocas en que reinaba “La Cautiva”, con inventos de márquetin tan banales como el “Ni una menos” y patrañas de esa cuantía.
Cuando Durand Cornejo visibilizó una estadística que incomoda a varios y que suena absolutamente lógica a la hora de atender semejante agujero social, esa en la que Salta tiene el mayor índice de abortos en el país, no tardó en producirse el acto de neurosis de Juárez. Por cierto comportamiento que evidencia sus ansias de figurar como esa defensora de los derechos de las mujeres, que tan buenos resultados les ha traído no solo a ella sino a muchas otras que probaron la mieles de la funcionaria pública que poco y nada colabora a la hora de los bifes cuando las estadísticas de muertes violentas a manos de machistas se producen en Salta sin solución de continuidad.
Desde el punto de vista de Durand Cornejo, quien acepta no desconocer el hecho de que existe una ley de interrupción del embarazo y que contra ello no se opone pero si muestra su desacuerdo. Desde la óptica de Juárez pareciera que por el solo hecho de existir esa ley, habría que darle rienda suelta a los verdaderos festines maratónicos de abortos que se realizan día a día en el Materno Infantil, sin tener en cuenta la naturaleza misma de la ley.
Ley 27.610 – Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo
El 30 de diciembre del 2020 se aprueba en el congreso la Ley 27.610 de Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Esta normativa tiene como objetivo: regular el acceso a la IVE y también a la atención postaborto desde una perspectiva de salud pública. En ese sentido, establece que las mujeres y personas con capacidad de gestar pueden acceder a este derecho hasta la semana 14 (inclusive) del proceso gestacional en el sistema de salud y también destaca el derecho a la prevención de embarazos no intencionales mediante el acceso a métodos anticonceptivos y Educación Sexual Integral.
En el caso que supere la cantidad de semanas la persona puede acceder a la IVE si el embarazo fue producto de una violación y/o si estuviera en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante.
Asimismo, enuncia las condiciones en las que debe ser realizada la atención teniendo en cuenta: el trato digno, la privacidad, confidencialidad, autonomía de la voluntad, acceso a la información y calidad. El consentimiento informado también es un elemento indispensable que según la ley debe realizarse por escrito previo a la realización de la IVE.
Hecha la ley hecha la trampa
La derogación de esta ley defiende a aquellas mujeres en condiciones de vulnerabilidad absoluta, de aquellas niñas que la sociedad ha arrinconado con absurdos planteos en los cuales ella siempre perderá sus derechos y estará condenada a una vida de desventajas ante el panorama que se le presente desde el punto de vista laboral y de prejuzgamientos. Esto entre tantas dificultades que deberá atravesar por no contar con las competencias intelectuales para afrontar el futuro de ella y su hijo o hija.
Pero ese posicionamiento dista muchísimo de aquellas que abusan de un derecho legítimo y lo convierten en un mero trámite en el cual el estado debe hacerse cargo de semejante lastre, ya que día a día se presentan en el Hospital Materno Infantil, mujeres que deciden por mote propio no cuidarse con el método más infalible hasta ahora, el de los preservativos, y se someten a una maratón de intervenciones para “deshacerse” de la obligación de tener que gestar a un niño o niña durante los 9 meses que dura esa etapa que es trascendental para la vida de una madre.
Obvio que Durand Cornejo puso el foco allí y apuntó a la hipocresía de la utilización de una ley que minuto a minuto pierde su naturaleza y se convierte en una especie de juguete malévolo para la cantidad industrial de mujeres que pasan por estas intervenciones como si se tratara de una práctica médica sin ninguna consecuencia, con tal su cuerpo es suyo y puede hacer lo que se le da gana con su humanidad.
En ese punto es cuando actores sociales como Juárez, deberían intervenir en la prevención, hacerlo desde su lugar con el poder que le ha conferido el Estado y no a los gritos contra un par suyo que simplemente ha hecho su planteo ideológico y con el cual comulga gran parte de la ciudadanía salteña, la cual en su mayoría es conservadora, tanto como Durand Cornejo, incluso en grados tan rancios que generan estos debates acalorados cuando aparece algun pseudo progre en sus horizontes de sucesos.
En un mundo ideal, estos dos diputados deberían plantear una discusión más seria, alejada de los conflictos módicos tan teatrales como mostrar el enojo del Señor del Milagro o contrarrestar con gritos neuróticos en vez de mostrar una postura desde una base ideológica seria y moral, como la mencionada prevención, la Educación Sexual desde las escuelas y muchas herramientas mucho más útiles que pegar gritos neuróticos en un contexto de dialogo como debería ser el recinto de la Cámara de Diputados.



