Lo dijo un vecino de barrio el Huaico en dialogo con MUY CRITICO, tras la aparición de carteles que dan cuenta de lo mortificante que se ha vuelto la vida en esa zona de la ciudad. Los carteles caseros confeccionados por los mismos vecinos son una muestra cabal de lo que se sufre en la zona.
Se trata de una banda de inadaptados que noche a noche pululan la zona norte de la ciudad y han convertido la tranquilidad en “un infierno sonoro”, tal como lo describe un vecino de El Huaico. En sintonía con esto, un informe de ARIES da cuenta de que vecinos del mencionado barrio comenzaron a colocar carteles caseros en distintos puntos del barrio para advertir sobre infracciones de tránsito que, aseguran, se repiten a diario ante la falta de controles y señalización oficial.
Los mensajes apuntan principalmente contra conductores que circulan en contramano, exceden la velocidad permitida o atraviesan las calles sin respetar a peatones y vecinos. Frente a esa situación, una de las vecinas optó por colocar advertencias en postes y esquinas con frases directas, incluso cargadas de ironía.
Uno de los carteles más llamativos reclama: “Bajá la velocidad, no seas HDP”. Otro apunta contra las motos con escapes libres o modificados y advierte: “El sonido del caño de escape no te la alarga”; otra de los carteles dice “Pelotudo, contramano”. La intención es llamar la atención sobre prácticas que afectan tanto la seguridad vial como la convivencia cotidiana.
La contaminación acústica es otro de los puntos que genera mayor malestar. Los vecinos sostienen que el ruido de las motos se escucha durante todo el día, aunque la situación se vuelve especialmente molesta durante la noche, cuando los escapes alteran el descanso de las familias.
Detrás de los particulares mensajes, el pedido es concreto: mayor presencia de inspectores de Tránsito y efectivos policiales, controles sobre motos con escapes ruidosos, fiscalización de velocidad y la instalación de señalización oficial en las calles.
Mientras esperan una respuesta de las autoridades, los vecinos decidieron hacer visible el problema con sus propias herramientas. En El Huaico, los carteles caseros se transformaron así en la expresión de un reclamo por más seguridad vial, menos ruido y mayor control en las calles.



