Con la emoción de cada año y una tradición que permanece en el corazón de la comunidad, vecinos de El Galpón y peregrinos de distintos puntos de la región participaron de la tradicional caminata hacia La Misión, una de las manifestaciones religiosas más importantes de las Fiestas Patronales en honor a San Francisco Solano.
Desde temprano, familias, jóvenes y adultos mayores iniciaron el recorrido llevando imágenes religiosas, pañuelos, cantos y la esperanza puesta en un camino que para muchos representa una promesa, un agradecimiento o un momento de encuentro espiritual.
La peregrinación hacia las antiguas ruinas de La Misión es también una manera de mantener presente la historia del pueblo. Año tras año, el recorrido reúne a distintas generaciones que sostienen una tradición nacida hace más de cuatro décadas.
La iniciativa comenzó en 1982, cuando un grupo de jóvenes de la Parroquia de El Galpón impulsó las primeras investigaciones sobre las misiones de la zona con el propósito de recuperar y poner en valor el patrimonio histórico de las ruinas. La propuesta fue presentada al entonces párroco Carlos Speicher, quien acompañó la iniciativa y autorizó la realización de aquella primera peregrinación.
La convocatoria de ese primer encuentro marcó el inicio de una tradición que continuó creciendo. En 1983, ante el pedido de los propios vecinos, volvió a realizarse, y con el paso de los años, bajo el acompañamiento de distintos sacerdotes como Jacobo Dusso y Julio Barrientos, se transformó en una de las actividades más esperadas del mes de julio.
A 44 años de aquella primera caminata, El Galpón volvió a reunirse en torno a La Misión para renovar una tradición que forma parte de su identidad. Una jornada donde la fe, la historia y el compromiso de los vecinos volvieron a hacerse presentes en un camino que sigue pasando de generación en generación.



