Alexis Mac Allister abrió el marcador y tras el empate de Dan Ndoye en el complemento, el encuentro se definió en el tiempo extra con los tantos de Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Espera Inglaterra el miércoles a las 16:00 (hora argentina). Foto: Reuters / Agustín Marcarian
Pareciera que a los de Scaloni les cuesta cada vez más ganar en un mundial que ha sido el de las sorpresas. Contra Cabo Verde se sufrió, contra Egipto se parió y contra Suiza fue un calvario. Afortunadamente Alexis Mac Allister con un cabezazo a los 10 minutos marcó una ventaja que duró hasta que los suizos le quitaron la pelota a los argentinos y volcaron el trámite del partido a su favor.
A los 67 minutos llegaría lo inevitable, cuando Dan Ndoye dejó sin posibilidades al Dibu Martínez, con una defensa que era un tembladeral y las pelotas llovían en el área. Mientras tanto Messi nunca pudo encontrarle la vuelta a una férrea defensa suiza que parecía una autentica muralla roja, con un Gregor Kobel en el arco que atajó todo lo que le tiraron.
En ese punto apareció el temor de que el nivel de Kobel sería un factor preponderante en los tiros desde el punto del penal, por lo que sobrevoló ese fantasma hasta el final del tiempo reglamentario.
Con un Messi impreciso y un De Paul que está jugando cada vez peor, más el resto mostrando una fatiga propia del cansancio de los viajes antes del mundial, cuestión que Scaloni manifestó días anteriores y que se notó demasiado contra Suiza; a eso sumarle la humedad terrible de Kansas, por cierto humedad que a los suizos no les hizo ni una cosquilla.
Para fortuna de los argentinos a los 112 minutos y en medio de un sufrimiento innecesario apareció Julián Álvarez para marcar un golazo que se anota entre los mejores del mundial.
Ya con una suiza derrotada y saliendo a atacar con lo poco que le quedaba, a pesar de que con un hombre menos jugaron a un nivel que ni se notó la ausencia de Breel Embolo, quien se hizo echar tontamente a los 72 minutos, tras simular una falta que no existió.
El desahogo llegaría sobre el final del tiempo adicionado, cuando tras una contra de Argentina, Lautaro Martínez recogió una pelota en el área y la mandó al fondo de la red.
El miércoles espera una Inglaterra que de seguro estará a la altura de lo que ya se ha convertido en un duelo mundialista clásico, desde que Maradona convirtió los dos emblemáticos goles en México 1986 y en aquel recordado duelo en Francia 98, cuando el Cholo Simeone hizo echar a David Beckham en esa recordada y gloriosa tarde, cuando el Lechuga Roa fue el héroe en los penales.



