Los ediles Gustavo Farquharson y Eliana Chuchuy trabajan sobre un proyecto que sigue en comisión y reúne aportes sobre el impacto del ruido en personas, escuelas, hospitales y la fauna urbana. Las avionetas que sobrevuelan la ciudad de Salta se han convertido en una verdadera pesadilla para niños y niñas con TEA, y para la salud mental de la ciudadanía
El Concejo Deliberante de Salta mantiene en estudio una prohibición para el uso de avioneta con publicidad política y comercial sobre la ciudad. La iniciativa, que sigue en análisis dentro de la Comisión de Servicios Públicos, fue impulsada por los concejales Gustavo Farquharson y Eliana Chuchuy. Según se informó, el proyecto apunta a reducir la contaminación sonora y a limitar sus efectos en distintos sectores de la comunidad, además de considerar el impacto sobre la fauna urbana y el medio ambiente en la capital salteña.
La propuesta continúa en tratamiento en la Comisión de Servicios Públicos del Concejo Deliberante. De acuerdo con lo señalado por Gustavo Farquharson en diálogo con Que Pasa a la Mañana, durante el análisis del expediente se incorporaron distintos aportes y existe acuerdo para avanzar hacia su aprobación.

El concejal explicó que se trata de un proyecto de su autoría junto a Eliana Chuchuy. En ese marco, precisó: “Es un proyecto de mi autoría junto a la concejal Chuchuy. Hemos recibido distintos aportes, incluso de un médico, respecto al daño que generan estas actividades, como las avionetas con publicidad, no solo en personas con discapacidad, sino en la población en general”.
Mientras tanto, los ediles trabajan sobre la redacción final del dictamen. La intención, según adelantó Farquharson, es llegar a un texto consensuado para luego llevarlo al recinto y someterlo a consideración.

El proyecto sobre avioneta pone el foco en el ruido y sus efectos
Uno de los puntos centrales de la iniciativa está vinculado al impacto sonoro que provocan las aeronaves equipadas con parlantes al sobrevolar la ciudad. El expediente remarca especialmente la situación de personas con Trastorno del Espectro Autista y de quienes tienen condiciones asociadas a la hipersensibilidad auditiva.
Según lo expuesto por Farquharson, el sobrevuelo permanente altera el descanso, genera estrés y complica el desarrollo normal de actividades cotidianas. Además, indicó que el alcance de esta situación no se limita a un solo grupo, sino que también toca a pacientes internados, establecimientos educativos y otros sectores de la comunidad.
En esa misma línea, el concejal sostuvo que hay un número importante de personas que busca restringir este tipo de acciones por sus consecuencias sobre el descanso y por su interferencia en hospitales y escuelas. A la vez, el proyecto incorpora la incidencia ambiental de esta modalidad de publicidad aérea.
La discusión también incluye a la fauna urbana y el ambiente
Además del eje puesto en la contaminación sonora, el texto suma el efecto sobre la fauna urbana y sobre el entorno en general. Por eso, la discusión no queda reducida solamente al uso comercial o político de la publicidad aérea, sino que abarca sus consecuencias en espacios y actividades que necesitan menor exposición al ruido.
En paralelo, Farquharson planteó que la intención es avanzar hacia una ciudad más ordenada y con mayor resguardo de los derechos de los vecinos. Sobre el cierre de su explicación, afirmó: “Estamos afinando el dictamen. Creemos que este proyecto permitirá tener una ciudad más ordenada, más respetuosa de los derechos de las personas y comprometida con el cuidado del medio ambiente”.



