Esta vez el porteño aterrizado hace ya un tiempo con gran éxito en Salta, tuvo que enfrentar a un hueso duro de roer: la Asamblea Lesbotransfeminista de Salta, quienes están denunciado públicamente los hechos de violencia institucional ocurridos durante el pañuelazo realizado frente al Concejo capitalino. Al parecer Madile asustado por las consecuencias de la manifestación y con tufillo a fascismo mandó a llamar una cantidad intimidante de elementos policiales. Allí fue cuando las manifestantes sufrieron, según ellas, “situaciones de hostigamiento”.
Darío Madile tuvo que salir a confrontar con las Lesbotransfeminista en las puertas del Concejo que capitanea hace unos años. Lo peculiar de ese cuerpo deliberativo es que desde que él preside, no paran los escándalos y prometen nuevas sagas desopilantes. La semana pasada en el hall se cruzaron la edil Agustina Alvares Eichele con Mónica Juárez y se dijeron de todo menos bonita. Incluso la diputada trató de “bruta” a la ahora libertaria conversa, ex PRO.
Ergo, siendo “abogado del diablo” se podría decir que el porteño dueño de una suntuosa propiedad valuada en 400 mil dólares en el coqueto country Valle Escondido, no tiene la culpa de esta refriega casual. Pero si es justo aceptar que en los escándalos de Pablo López y Maximiliano Casasola, a Madile “se le escapó la tortuga”, como decía el Diego Maradona.
Hace unas horas la Asamblea Lesbotransfeminista de Salta, se manifestó desde redes sociales aduciendo que:
“Denunciamos públicamente los hechos de violencia institucional ocurridos durante el pañuelazo realizado frente al Concejo Deliberante de la ciudad de Salta, en el marco de la defensa de derechos conquistados y del rechazo a expresiones antiderechos incorporadas en la reforma de la Carta Orgánica Municipal”, indican.
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“Nos convocamos de manera pacífica frente a un edificio público para ejercer nuestro derecho a la expresión, a la protesta y a la participación política. La respuesta que recibimos fue un despliegue desmedido de fuerzas de seguridad y acciones intimidatorias contra quienes participábamos de la actividad”, detallan las manifestantes.
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Fuerzas de seguridad vs. Mujeres
Al parecer Madile habría dado la orden –¿quién más? – de llamar a una desproporcionada cantidad de elementos de la policía. “Denunciamos que más de 20 efectivos policiales, entre varones y mujeres, junto a un camión policial, fueron desplegados frente al Concejo Deliberante en una intervención absolutamente desproporcionada frente a una manifestación pacífica protagonizada por un grupo de mujeres”, indicaron.
“Durante el operativo se produjeron situaciones de hostigamiento y empujones. Primero se apropiaron de nuestra bandera y posteriormente comenzaron a desplazar físicamente a las compañeras desde la puerta del Concejo Deliberante hasta la avenida Líbano”, enfatiza el comunicado.
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Parece ser que Madile no termina de entender el juego mediático cuando se producen este tipo de situaciones. Exactamente le sucedió lo mismo a los elementos de la policía del Poder Judicial la semana pasada cuando arrastraron a Beatriz Yapura por el suelo, por no obedecer una manda judicial. No importa lo que ordene un juez ante el poder de la imagen, cuando ya todo se desmadró. Madile debería saber que quedarse enredado en la semiótica de la imagen es un juego que ni él ni muchos que detentan el poder como él lo terminan de entender.
La narrativa de la imagen atraviesa las redes sociales y cuanto más simbólica sea, peor son los resultados.



