Masivo reclamo universitario contra el Gobierno: “Cumplan con la ley, no hipotequen el futuro”. El acto central se desarrolló en Plaza de Mayo. Entre los principales reclamos figuran el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte de la Casa Rosada, la falta de acatamiento a fallos judiciales que ordenaron en dos instancias el cumplimiento inmediato de los artículos 5 y 6 de la norma -que ajustan una recomposición de salarios y becas-, la reducción del presupuesto para el sector y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Foto: Pagina 12
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales convocaron a estudiantes, docentes, no docentes e investigadores a movilizarse este martes 12 de mayo en todo el país. La jornada constituyó la cuarta Marcha Federal Universitaria desde la asunción de Javier Milei como presidente.
El documento final, leído por estudiantes, exigió que el Gobierno cumpla de una vez la ley de financiamiento universitario, votada, ratificada y validada en dos instancias por la Justicia, mientras se espera la intervención final de la Corte.
La mirada de los manifestantes
Un informe de LA NACION reproduce testimonios de los protagonistas de la marcha. “Venimos a pedir que pida la ley”, afirmó Luna Álvarez, de 18 años, que desde 2025 estudia Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). “Estudiá, no seas como Adorni. Más salarios, menos cascadas”, dice el cartel que lleva y que hace referencia al jefe de Gabinete que es investigado por presunto enriquecimiento ilícito.
“Adorni es una figura bastante polémica. Debería ser la voz del pueblo y yo no me siento muy reflejada. No tengo la cantidad de propiedades que tiene él. Es todo lo contrario, muestra a un político distanciado del pueblo”, agregó la joven.
“Yo soy primera generación de estudiantes universitarios. Solo mi papá terminó el secundario. Gracias a la universidad pública estoy estudiando Administración, trabajo desde segundo año”, explicó otra joven, Luciana, respecto de su decisión de participar de la marcha. Para llegar, se tomó un tren y un colectivo desde Haedo.
Esteban da clases ad honorem en la Facultad de Ciencias Económicas. Sus padres también fueron a la UBA y hoy vino a Plaza de Mayo con su hermana. “Es devolverle algo a la universidad que me permitió formarme y crecer como profesional. Un país somos todos los que lo hacemos y la universidad pública también es construir un país. Sin oportunidades no hay futuro”, opinó.
Ana Clara Gómez es graduada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA como contadora y licenciada en administración. “Estoy acá junto a otros papás de estudiantes defendiendo el cumplimiento de la ley. Mi hija estudia en Exactas. Y la verdad es que el panorama de Exactas es muy distinto al panorama de Económicas, donde yo estudié. Exactas está cerrada. En ciencias químicas, que es donde estudia mi hija, se fueron muchos profesores. Vinimos para garantizarles que puedan estudiar, tener una profesión y vivir de eso en un futuro, como lo hicimos nosotros”, detalló al ser consultada sobre los motivos para sumarse a la cuarta marcha federal universitaria.
Esperaba por el inicio del acto en la plaza con Gabriel Santi. “Ningún país puede llamarse tal si no tiene autonomía científica. Un ejemplo: jubilan los científicos nucleares que tenemos, ¿quién los va a reemplazar? Volvemos a la época de antes de Perón. Nos quedamos sin médicos, sin maestros. Sin autonomía política tecnológica no podemos ser un país soberano”, consideró él.
Y siguió: “Yo no lo pienso como una cuestión personal, sino algo que hace a la sociedad. Está más allá del individuo. Lo plantean como que uno estudió gratis y después se va afuera a ganar plata. No es ese el sentido. Es que puede devolverle al país lo que le dio. Ahora no está pensado el sistema universitario en conjunto con una política de desarrollo, de logística, de aprovechamiento de los recursos naturales. Debería estar formado orgánicamente”.
“Hay que mejorar. Si tengo un taller, no puedo romper las herramientas. Cambiaré al que las usa, puedo renovarlas, pero no destruirlas. Sin estados no somos nada. ¿Qué somos? ¿Inquilinos de nuestro propio país? Estábamos orgullosos. Es lo que hizo distinto a la argentina durante décadas”, cerró Santi, quién también estudió en la UBA y tiene un hijo que ahora estudia ingeniería.
“Milei decía que iban a venir todas estas empresas tecnológicas. Pero mi hijo estudia ciencias de la computación y no tuvieron clases. Está cerrado”, sumó otra integrante del grupo, que prefirió resguardar su nombre porque trabaja en el Estado.
“Milei, cumplí la ley” y también “Universidad y Democracia” dicen las banderas que rodean el escenario. “Ley que se vota, ley que se cumple”, afirmó Sonia Alesso, secretaria general de Ctera. “Exactamente”, reaccionó Ana María mientras la escuchaba. “Vine en defensa de la educación pública, por la igualdad de oportunidades para todos. Me encantaría que este Gobierno cumpla las leyes. Vine a reclamar derechos básicos: salud, educación. Estudié en escuelas públicas, las escuelas normales nacionales; después, en la UBA. Mi hija es socióloga y mi hijo estudia en Exactas”, continúa.
“Reivindico todas las universidades públicas del país. El hecho de que se hayan generado universidades cerca de los domicilios hace que quienes no podían costear un boleto cerca de su domicilio tuvieran la posibilidad de estudiar”, consideró. Y cerró: “Que se despierte la Corte Suprema”.
A su lado, Gabriela, jubilada, dijo: “Soy médica. Estudié en la UBA, me formé en hospitales públicos de la UBA, en el Clínicas. Era ejemplar, por eso venía la gente de Latinoamérica a estudiar. Luego fui presenciando el decaimiento de la salud y de las universidades. Hoy vengo por todos estos recuerdos y defender el derecho a la salud. Que aprendan a utilizar los recursos. Que no se los gasten en lo que ellos quieran”.

La pulseada con el Gobierno
Docentes, autoridades universitarias y alumnos reclaman por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue votada y sostenida por el Congreso, y la actualización de las partidas que establece la norma.
Sin embargo, la gestión libertaria insistió en que la ley no expresa de forma explícita el financiamiento y que podría afectar la estabilidad macroeconómica: marcaron que, según un informe del Ministerio de Economía, cumplir con la norma requeriría reasignar el 90,3% de los créditos disponibles para gastos primarios del Estado al financiamiento exclusivo de las universidades.
En paralelo, el Gobierno había presentado un recurso federal extraordinario para no cumplir con la ley, el cual fue aceptado por la Justicia. La medida cautelar, que fue ratificada dos veces y obligaba a la actualización de salarios y becas tras un planteo de los rectores de las universidades nacionales, quedó suspendida hasta que se expida la Corte.
La ejecución real del gasto universitario cayó un 29% entre 2023 y 2025, alcanzando el nivel más bajo desde 2006. Actualmente, los fondos universitarios se mantienen casi sin modificaciones, con un aumento real aproximado de 0,8%, algo que no se cumplió.



