Hasta aquí el debate por el femicidio de Mercedes Kdevaras ha puesto en evidencia una realidad que se repite sin solución de continuidad: el morbo antes que la verdad de los hechos a pesar de los pedidos de la familia de la víctima. Mientras tanto José Figueroa aguarda lo que parece inevitable, es decir una condena a la pena máxima. ¿Está preparada la sociedad salteña para debates de esta envergadura donde lo único que parece importar es el macabro espectáculo público?
Era sabido que el desarrollo del juicio que se sigue contra el imputado José Figueroa iba a tener un público famélico de morbo al que solo le interesan aspectos mucho más retóricos que el fondo de la cuestión.
Los hechos son claros y la mecánica del crimen solo deja a la defensa de Figueroa con dos resquicios por dónde meter una bala: La víctima habría muerto accidentalmente tras una pelea típica de un matrimonio moderno, algo así como “Problemas en el paraíso”; o bien la emoción violenta provocada por una serie inacabada de traumas que el imputado arrastra desde su infancia y que no pudo reprimir aquella trágica mañana.
Asfixia mecánica mixta vs. Latigazo cervical
Desde la fiscalía con María Lujan Sodero Calvet a la cabeza, la hipótesis es mucho más sólida y tiene al médico que realizó la autopsia confirmando lo que constituye la centralidad de esta causa: la victima tiene el hueso hioides roto. Idéntico resultado sucedido con un antecedente en la historia judicial argentina, en el caso de Carlos Monzón, quien estranguló a su pareja Alicia Muñiz hasta matarla. La víctima tenía el hueso hioides roto. Idéntica mecánica, igual resultado.
Así las cosas, la autopsia oficial de Kvedaras de 2023, firmada por el médico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), Daniel Chirife, Benito Mena (querella) y el propio Daniel Dip (defensa), estableció como causa de muerte una asfixia mecánica mixta por estrangulación y sofocamiento manual. Esa conclusión es el eje de la acusación de la fiscalía y la querella, que encuadran el hecho como un femicidio.
En el caso de que el tribunal valore ese resultado que además demuestra el hecho factico de que el agresor estuvo de frente a la víctima y le apretó el cuello hasta dejarla sin aire, lo que le proporcionó una agonía de entre 3 y 5 minutos, “Jota” recibiría una pena de 35 años de prisión.
Esto deja a la defensa del imputado ante la posibilidad de traer al debate lo que ellos consideran como causa de muerte: el latigazo cervical, lo cual trató de introducir al debate como una verdad demostrable, pero lo que terminó en un escándalo ya que los peritos de la defensa afirmaron algo que desafía la lógica, ya que la víctima no puede haber muerto de esa manera. Es imposible.
En ese contexto, la declaración de Dip fue uno de los puntos más controversiales. Durante el interrogatorio del lunes, la fiscal Sodero lo consultó de manera puntual sobre ese mecanismo. “Si tomamos como causa de muerte el efecto latigazo ¿qué es lo que se supone que hay que encontrar en el cuerpo?”, cuestionó.
Tras una respuesta poco clara del profesional, la fiscal insistió en un punto concreto: ¿qué debía observarse en el cuerpo y si eso estaba presente en este caso?
“Bueno, en este cuerpo, no lo pusimos ahí, se nos puede haber pasado”. Una respuesta que deja todo patas arriba y que incluso podría socavar la base de todo el debate. ¿Cómo es posible una respuesta así a esta altura del debate?
Cabe recordar que el “latigazo cervical” no había sido consignado en el informe de la autopsia y, sin embargo, fue luego utilizado por el propio Dip como base para sostener la hipótesis de una muerte accidental. A esto se sumó su polémica retractación respecto de la estrangulación “manual” consignada en el informe.
Prueger: “No están dadas las condiciones de un femicidio”
Otro que está envuelto en una enorme polémica es el perito Enrique Prueger, quien aseguró que la víctima no se evidencian marcas compatibles con nudillos, a pesar de la evidente golpiza que recibió y consideró que la no presencia de “hongo de espuma” no permite sostener un cuadro de asfixia prolongada.
Para Prueger no hubo golpes de puño ni tampoco no hubo estrangulamiento. Lo que si hubo fue un forcejeo donde Kdevaras cayó contra el borde del jacuzzi y murió casi instantáneamente.
Antes estas conclusiones poco lógicas, Prueger redobló la apuesta y achacó la falta de mediciones en el sistema de hidromasaje, la ausencia de sangre en la escena y la falta de estudios sobre la vestimenta del imputado, por lo que remató con una frase para la polémica: “No están dadas las condiciones de un femicidio”.
Como para sumarle un elemento que traerá más polémica a la que ya se generó es que durante la audiencia se confirmó que Prueger no se encuentra matriculado ni habilitado para ejercer en la provincia de Salta.
La pregunta a esta altura del debate es si el tribunal estaba enterado de esta novedad y ¿cuáles serían las consecuencias de que haya declarado un perito que no está matriculado en la provincia donde se sucedió el crimen que está siendo materia de debate en el juicio?

Casabella Davalos vs. Sodero Calvet
La animosidad manifiesta que se puede notar durante el debate entre el defensor Casabella Davalos y la fiscal Sodero Calvet ha sido uno de los puntos más urticantes en lo que va de un juicio cada vez se parece más a un circo mediático que a lo que debería ser, es decir a un debate donde se sepa que ocurrió aquella fatídica mañana en El Tipal.
“Ella pregunta y ella nomas responde”, lanzó un furioso Casabella durante el interrogatorio de los peritos psicólogos; a lo que Sodero Calvet respondió de inmediato: “Ella es la fiscal”. Durante esas audiencias en la que declararon los médicos que participaron de la autopsia y los psicólogos, tanto defensa como fiscalía se cruzaron sin atenuantes.
De un lado Casabella se oponía a todo y Sodero no le perdía pisada. A cada oposición, a cada descalificación desde la defensa, la representante del Ministerio público no se dejó apabullar por la vehemencia del defensor, lo que llevó a que la presidenta del tribunal los llamara al orden cuando parecía que todo se desmadraba.
En un momento de tensa calma todo pareció volver a la normalidad y cada uno pareció respetar los turnos del uso de la palabra, aunque Casabella se siguió oponiendo pero de forma más respetuosa aunque sin dejar de lado su intención de imponer su hipótesis, aunque técnicamente sea imposible que la muerte se haya producido por latigazo cervical como él pretende mostrar.



