El gobernador Gustavo Sáenz firmo un decreto disponiendo el congelamiento de salarios de funcionarios, la suspensión de contrataciones y la reducción de gastos. La normativa invita a los otros poderes del Estado a adoptar criterios similares.
La vocera de Gobierno, Paula Benavides, informó que el gobernador Gustavo Sáenz firmó un decreto de austeridad por 180 días ante la caída de la coparticipación, con el objetivo de reorganizar las cuentas públicas sin trasladar el ajuste a los sectores más vulnerables.
En conferencia de prensa explicó que la medida responde a una marcada disminución en los recursos coparticipables, producto de la caída del consumo. En este contexto, se remarcó que “el ejemplo debe empezar por casa”, por lo que el ajuste estará enfocado en el gasto administrativo.
El decreto establece el congelamiento total de las remuneraciones de funcionarios de altos rangos, incluyendo al Gobernador, Jefe de Gabinete, ministros, secretarios, subsecretarios y autoridades superiores, alcanzando también a la Secretaría General de la Gobernación, Fiscalía de Estado, Sindicatura General, personal de apoyo, gerentes, directores, presidentes de organismos descentralizados, entes autárquicos, empresas y sociedades del Estado. Cómo así también, la no contratación de personal.
Además, quedan prohibidas las comisiones de servicio fuera del país, salvo aquellas de estricto interés para la provincia o situaciones de emergencia, y se suspenden los gastos vinculados a cortesía y protocolo.



