En las últimas semanas llegaron facturas de energía eléctrica con cambios que generaron dudas entre los usuarios. Las categorías N1, N2 y N3 ya no aparecen como antes y, en su lugar, muchas boletas incluyen la sigla SEF (Subsidio Energético Focalizado) o directamente indican que el servicio no cuenta con subsidio.
Hasta el año pasado, el esquema nacional funcionaba con segmentación por ingresos. Existían tres categorías. Los usuarios agrupados en N1 (ingresos altos) no poseían subsidios. Los usuarios en N2 (ingresos bajos) percibían un subsidio cercano al 70% del costo de la energía. Por último, los N3 (ingresos medios) contaban con un subsidio aproximado del 55%.
En todos los casos existían límites de consumo subsidiado. Por ejemplo, los usuarios N2 tenían un tope cercano a los 350 kWh mensuales, mientras que los N3 contaban con unos 250 kWh. El consumo que superaba esos valores ya se pagaba sin subsidio.
Con el nuevo esquema definido por el Gobierno Nacional, estas categorías dejan de tener visibilidad en la factura y se avanza hacia un sistema más simple: un bloque de consumo subsidiado y el resto a tarifa plena. De allí surge la sigla SEF, que indica que el usuario mantiene algún nivel de subsidio dentro de ese esquema.
¿Qué son los topes de consumo?
El punto central del cambio está en los topes de consumo subsidiado. Esto significa que el Estado nacional solo cubre una parte del consumo eléctrico mensual.
- Existe un tope base de 300 kWh por mes con subsidio.
- Todo consumo que supere ese límite se paga sin subsidio, a precio pleno.
A diferencia del esquema anterior, donde los límites variaban según la categoría del usuario, ahora el criterio es más uniforme y pone el foco en cuánto se consume.
Zonas bioambientales: qué cambia en Salta
El nuevo sistema incorpora además el criterio de zonas bioambientales, que reconoce que no todas las regiones del país tienen las mismas necesidades energéticas.
En la provincia de Salta, gran parte del territorio (especialmente los departamentos del norte y este) está comprendida dentro de zonas cálidas y muy cálidas. Esto incluye localidades de Orán, San Martín, Rivadavia, Anta, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria, entre otras.
En estas zonas, los topes de consumo subsidiado son más altos durante determinados meses del año:
- Diciembre, enero y febrero: hasta 550 kWh mensuales subsidiados.
- Marzo y noviembre: hasta 370 kWh mensuales subsidiados.
- Resto de los meses: se aplica el tope base de 300 kWh mensuales.
Esto busca contemplar el mayor uso de energía eléctrica, principalmente por refrigeración, en contextos de altas temperaturas.
Un cambio que se refleja en la factura
La aplicación de este nuevo esquema (con menor nivel de subsidio y límites más claros) comienza a verse reflejada en las facturas que están llegando a los hogares.
Por eso, aunque el consumo no haya variado significativamente, muchos usuarios pueden notar un incremento en el monto a pagar. Esto se debe a que una mayor porción de la energía consumida queda fuera del bloque subsidiado.
Desde el Ente Regulador se recuerda que estas modificaciones responden a decisiones adoptadas por el Gobierno Nacional, en el marco de una política de reducción progresiva de subsidios a la energía.
En este contexto, se recomienda a los usuarios prestar especial atención a su consumo mensual, ya que superar los topes establecidos implica abonar parte del servicio sin subsidio, con impacto directo en el costo final.



