Tiene un alcance de 2.500 kilómetros, es de bajo costo, se lo puede programar para que realice toda la misión suicida sin necesidad de control simultáneo y está considerado el mejor drone del mundo. Irán lo emplea para saturar defensas y presionar a sus rivales en Medio Oriente.
El Shahed-136 se convirtió en una de las principales herramientas de bajo costo utilizadas por Irán para proyectar poder en Medio Oriente. Se trata de un dron kamikaze —o munición merodeadora— diseñado para volar hasta su objetivo y estrellarse contra él como un proyectil guiado. Su fabricación en serie y su precio reducido permiten lanzar ataques múltiples y de saturación que ponen en aprietos a las defensas aéreas tradicionales.
A diferencia de los misiles convencionales, este sistema prioriza la cantidad sobre la precisión absoluta. Puede operar a larga distancia, volar a baja altura y modificar su trayectoria, lo que dificulta su detección. Cuando se despliega en enjambres, complica aún más la capacidad de respuesta del adversario y prolonga los conflictos sin necesidad de involucrar fuerzas militares directas en el terreno.
El Shahed-136 ha cambiado la guerra moderna al permitir ataques de precisión a larga distancia a una fracción del costo de los misiles convencionales.
Denominado comúnmente como “dron kamikaze” o munición merodeadora de bajo costo, es de neta fabricación iraní, diseñado por Shahed Aviation Industries y producido por HESA, ampliamente utilizado por Rusia en Ucrania. Con una forma de ala delta, motor de hélice ruidoso y un alcance de hasta 2.500 km, vuela a baja altitud para impactar y detonar explosivos en su objetivo, siendo difícil de interceptar.
Características clave del Shahed-136:
- Diseño: Ala delta con un motor de pistón que produce un sonido característico similar a una cortadora de césped o motocicleta, ganándose el apodo de “dron suicida” o “dron mártir”.
- Alcance y Carga: Capaz de alcanzar objetivos hasta a 2.500 km, con una ojiva explosiva estimada en unos 15-30 kg.
- Uso en “Enjambre”: Se lanzan en grandes números desde plataformas montadas en camiones (civiles o militares) para saturar las defensas aéreas.
- Componentes: A pesar de ser fabricado en Irán, se ha identificado que contiene componentes electrónicos occidentales, incluidos chips de empresas estadounidenses.
- Versiones: El Shahed-131 es una versión más pequeña y anterior, mientras que el Shahed-129 es un UCAV (dron de combate) de mayor tamaño, similar al MQ-1 Predator estadounidense.

Un dato curioso y el fantasma de la destrucción de Londres en la Segunda Guerra Mundial
Parece ser que la inteligencia americana no tuvo en cuenta con que Irán contaba con este sistema de arma verdaderamente mortífera y a la vez “barata”. Es impensado plantearse que Trump con todo su poderío bélico y su capacidad de inteligencia infiltrada en cuanto territorio se apreste a atacar se le haya pasado por alto esta verdadera joya de la informática, capaz de alcanzar blancos a 2.500 km.
Esto no significa que Irán pueda ganar la guerra contra dos potencias como EE. UU. e Israel, pero si alcanzar otro objetivo que sería fatídico para el mandatario norteamericano y es el de prolongar la guerra, cuestión que elevaría aún más la mala imagen que tiene Trump en su país e incrementaría las bajas civiles en países que se negaron a participar, como España.
El hecho es que Irán no tiene la capacidad para ganar la guerra pero si para prolongarla, lo que dejaría a Trump en muy mala posición ante Naciones Unidas y toda Europa, que temen que se repitan los ataques de los nazis a Londres, cuando Hitler utilizó su famosa “arma secreta”, es decir avanzados misiles que dejaron a esa ciudad en cenizas.





