Los imputados, oriundos de la provincia de San Juan, habían salido de Orán con la droga. Se desplazaban en dos vehículos: uno trasladaba el estupefaciente oculto en el tanque de combustible y el otro cumplía la función de “coche puntero”.
La Procuraduría de Narcocriminalidad NOA formalizó la investigación penal e imputó por el delito de transporte de estupefacientes a dos automovilistas, luego de que el miércoles pasado fueran detenidos cerca de la ciudad salteña de Cafayate en un control vehicular donde se encontraron 28 kilos de cocaína ocultos en el tanque de combustible de uno de sus vehículos. A pedido del Ministerio Público Fiscal, la jueza federal de Garantías N°2 de Salta, Mariela Giménez, dictó la prisión preventiva de ambos por el plazo de tres meses.
La imputación fue formulada el jueves pasado por la fiscal general adjunta Mariana Gamba Cremaschi, con la asistencia de la auxiliar fiscal Florencia Altamirano y el auxiliar fiscal Nicolás Fernández, durante una audiencia de formalización de la investigación.
Los dos acusados fueron identificados como Adam Xavier Agüero Torres y Elías Nicolás Riveros Videla, quienes quedaron imputados como coautores del delito de transporte de estupefacientes, previsto en el artículo 5 de la ley 23.737 de persecución del narcotráfico, y que contempla penas de entre 4 y 15 años de prisión.
Durante la audiencia, los representantes del MPF solicitaron la prisión preventiva de los imputados en función de la elevada escala penal, la gravedad y naturaleza del hecho, el riesgo de fuga y, especialmente, el peligro de entorpecimiento de la investigación, que se encuentra en una etapa inicial. Asimismo, requirieron autorización judicial para avanzar con distintas medidas probatorias, entre ellas, peritajes sobre los teléfonos celulares secuestrados.
El caso
Según expuso la fiscalía, las detenciones se produjeron durante la madrugada del 28 de enero, cuando personal de Gendarmería Nacional realizaba un control vehicular sobre la ruta nacional 68, a la altura del kilómetro 11, en las inmediaciones de Cafayate.
En ese contexto, los efectivos detuvieron en primer término un automóvil Toyota Etios conducido por Agüero Torres, quien manifestó que provenía de la ciudad de Orán y se dirigía a Cafayate, donde supuestamente planeaba alojarse unos días —sin poder precisar en qué hotel— para luego continuar viaje hacia la provincia de San Juan, de donde es oriundo.
Los gendarmes advirtieron que el conductor se mostraba nervioso al explicar su itinerario y que no llevaba equipaje acorde al trayecto mencionado. Mientras se desarrollaba el procedimiento, arribó al lugar un segundo vehículo, un Toyota Corolla, cuyo conductor, Riveros Videla, también afirmó que venía desde Orán y se dirigía a San Juan. En ese momento, se constató además que ambos conductores se conocían.
Las sospechas se intensificaron cuando los efectivos detectaron un fuerte olor a combustible proveniente del tanque del Toyota Corolla, el cual presentaba tornillos removidos. Ante esta situación, se dio intervención a la fiscalía, que dispuso una requisa más exhaustiva conforme a los protocolos y con testigos civiles. Los vehículos y sus ocupantes fueron trasladados a las instalaciones de Gendarmería en Cafayate.
28 kilos de cocaína en el tanque
Durante la inspección, los efectivos extrajeron del tanque de combustible del Toyota Corolla 50 paquetes de cocaína, con un peso total de 28 kilos. También se incautaron cuatro teléfonos celulares y una suma de un millón de pesos, dinero que estaba en poder de Torres.
Descripto el procedimiento, los fiscales sostuvieron que los imputados llevaban adelante un transporte de drogas bajo la modalidad de convoy, en la que Torres ofició de “coche puntero”, encargado de advertir sobre la presencia de controles de las fuerzas de seguridad en la ruta.
En esta oportunidad, el conductor no logró alertar a su cómplice sobre el control de Gendarmería, por lo que Riveros Videla arribó posteriormente al puesto con el vehículo en el que se encontraba oculta la cocaína que, en principio, tenía como destino final la provincia de San Juan.
Tras exponer las pruebas recolectadas, la fiscalía solicitó tres meses para la investigación preliminar, y el mismo término para la prisión preventiva de los acusados. Las defensas se opusieron a dicho pedido y solicitaron la libertad de sus asistidos o, de manera subsidiaria, el arresto domiciliario.
La fiscalía requirió el rechazo de esos planteos al argumentar que el transporte no fue casual, sino que demandó una logística previa, lo que permite presumir que los detenidos serían eslabones de una organización de mayor envergadura. A su vez, resaltaron los riesgos procesales de fuga y de entorpecimiento de la investigación, así como el daño en abstracto que representaba la cantidad de droga incautada.
Finalmente, la jueza hizo lugar a la imputación, concedió los plazos solicitados para la investigación, autorizó las medidas probatorias pendientes y rechazó los pedidos de las defensas. Al resolver la prisión preventiva, la magistrada valoró los argumentos de la fiscalía y remarcó el compromiso del Estado argentino en la lucha contra el narcotráfico, conforme a los tratados internacionales asumidos en la materia.




