EL FIN DE UNA ERA: SE ACABÓ EL ROMERATO EN SALTA

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Después de 40 años no habrá un miembro de la familia Romero como candidato a nada. Tras cuatro décadas de presencia ininterrumpida en las urnas, la familia Romero no tendrá candidatos en las elecciones provinciales de 2025.

“Cuando el poder se ejerce con arrogancia, su declive comienza en el mismo instante”.
Lucio Séneca

Desde 1983 la familia Romero ha estado presente en todos los turnos electorales provinciales, con representación en cargos ejecutivos y legislativos. Todo comenzó con Roberto Romero, gobernador entre 1983 y 1987, quien también fue fundador del diario El Tribuno. Su hijo, Juan Carlos Romero, fue tres veces gobernador (1995-2007) y actualmente ocupa una banca en el Senado de la nación.

Bettina Romero fue intendenta de la ciudad de Salta en una administración paupérrima en la cual intentó hacer de Salta una especie de “Buenos Aires de Larreta” y el resultado fueron esas espantosas bicisendas que enangostaban aún más las calles. Pero no solo fueron esos papelones estéticos sino las irregularidades a manos de la jefa de gabinete Agustina Gallo y la secretaria de prensa Valeria Capisano, quienes jamás explicaron todo el dinero que se fugó de la municipalidad en los 4 años de gestión de Romero.

Cuando Bettina Romero manejaba el ejecutivo municipal desembolsó en un lapso de seis meses 74 millones de pesos a distintas empresas vinculadas a la consultoría de Ariel Buchbinder, tales como Escenarios S.A., Webar Internet Solutions S.A., y Malabia S.A. Acorraladas por los concejales  Gallo Puló y Capisano se excusaban por temas de agenda y jamás respondieron donde fue a parar ese dinero. Esto fue lo que al final socavó la imagen de Bettina, quien intentó una re elección y perdió de forma humillante ante Emiliano Durand.

En cuanto a Juan Esteban Romero, diputado provincial que llegó solo por la portación de apellido y los recursos de su familia, más algún que otro empujón que puedan brindarle los medios que él y sus hermanos manejan, tales como El Tribuno y Radio Salta, apenas rascó un 6% de los votos en 2021.

Indudablemente la tercera generación de los Romero quemó todo el capital electoral que habían acumulado en los últimos 40 años. Hasta hoy la familia sumaba 13 postulaciones electorales con 10 victorias y apenas 3 derrotas.

De hecho Juan Carlos fue candidato a vice de Menem para la presidencia de la Nación, incluso ganando aquella elección que después su compañero de fórmula riojano “canjeó” con Néstor Kirchner por la causa penal de la voladura de Río Tercero en 1995, durante su presidencia.

Lejos quedó aquel inicio de la exitosa historia política de los Romero en Salta, con el viejo caudillo Roberto Romero, cuando fue elegido como el primer gobernador después de la dictadura. Luego perdería a manos del capitán de Fragata, Augusto Ulloa en la siguiente elección.

Después vendría Juan Carlos Romero con un total de 7 elecciones, 6 ganadas, 1 perdida; para dejarle el trono a Bettina Romero, quien solo detenta 2 elecciones con 1 ganada y 1 perdida. Lo de Juan Esteban Romero es pobrísimo, ya que solo participó en 3 elecciones, con 2 ganadas y 1 perdida.

Aun con todo esto cuesta creer que una de las familias más poderosas del norte argentino, quien supo manejar satelitalmente a todo un arco político que respondía a ellos casi en su totalidad a lo largo de los últimos años, este 2025 será la primera elección provincial en más de 4 décadas sin un Romero en las boletas, lo que representa un hecho inédito para el electorado salteño.