CUANDO BIN LADEN PATROCINÓ A UN EQUIPO DE F1

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¿Cómo hizo Frank Williams para convertirse en el director del tercer equipo más ganador de la historia de la F1, detrás de Ferrari y Mc Laren? Con publicidad de capitales árabes, entre ellos Osama Bin Laden… si, el mismo que derribó las Torres gemelas del WTC.

Los que lo conocen cuentan que Frank Williams era tan pobre que atendía sus llamadas desde una cabina de teléfono público simulando que ese número pertenecía a su empresa. Se engrasó las manos, construyó automóviles monopostos que no llegaban a la mitad de parrilla de salida y aun así es el creador de uno de los equipos más exitosas de todos los tiempos; aun si se considera que Ferrari y Mc Laren (los dos más ganadores) llevan muchos más años que su teem en el circo de la F1, su logro es aún mayor. Entre 1979 y 1997 logró ocho títulos.

Mientras todos los equipos de F1 alimentaban sus arcas con el dinero de las tabacaleras, Williams recibió una oferta de capitales árabes.

Saudia Airlines aportó 835 mil dólares; Albilad, 300 mil dólares; Dallah, 200 mil y TAG, 400 mil. De acuerdo a esas cifras, la contribución de Bin Laden debió ser una suma de entre 50 y 100 mil dólares de la época, según la revista El Grafico en 1979.

Antes de dedicarse el terrorismo extremo, Bin Laden y su familia tenían una constructora que diseñó todas las rutas y autopistas del reino saudí. Se cree por las características y la ubicación de la publicidad en el auto que fueron entre 50 y 100 mil dólares de la época.

Con ese dinero Frank pudo diseñar un bólido más competitivo, el cual contaba con la colaboración del ingeniero Patrick Head. Dotado con un motor Ford Cosworth DFV y casi una copia del exitoso Lotus 79, nacía el Williams FW07. La clave del triunfo fue el efecto suelo que por entonces ayudaba a que el automóvil se pegara más al piso y por el principio de Bernulli –Física pura– lo convertía en una maquina mucho más veloz que las demás.

Ese auto también fue pilotado por Clay Regazzoni y el argentino Carlos Reutemann. Lo más paradójico de la historia es que Bin Laden jamás vio una carrera de F1.