CARL WEATHERS: EL JUGADOR DE NFL QUE SE CONVIRTIÓ EN LEYENDA DEL BOXEO EN EL CINE

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Inmortalizado por su personaje de Apollo Creed durante toda su carrera, trabajó con Arnold Schwarzenegger y hasta formó parte de la elite de la franquicia de Star Wars. El nombre de su personaje le dio vida a otra saga exitosa con “Creed” aunque él no aparezca. Falleció el 2 de febrero de 2024 a los 76 años y dejó más dolidos a los fans de “Rocky” que a los de cualquiera de sus otros personajes

La historia se repite una y otra vez en Hollywood. ¿Qué hubiera pasado si a las diez de la noche de aquella agotadora jornada de casting para “Rocky”, no aparecía Carl Weathers?

Nadie convencía al director hasta que entró y dijo: “¿Dónde es que me tengo que sentar? ¿Quién es el que hace de Rocky? ¿Yo solo trabajo con actores de verdad”, relata entusiasmando Stallone en una de sus entrevistas donde describe a Weathers  como “Pomposo, fanfarrón, hermoso y musculoso. Perfecto para el papel”.

¿Pero como terminó un actor de ese calibre en el casting de Rocky? La magia de un momento sagrado puede llevar a un exjugador profesional de fútbol americano hacia la fama sin escalas, a través de una película de bajo presupuesto que terminó siendo el mejor film de 1976. Resultó que tenía un carisma inigualable y realmente había nacido para ese personaje.

De la NFL al ring

Weathers comenzó su carrera como linebacker en la NFL, jugando para los Oakland Raiders y los BC Lions de la CFL. Su físico imponente y su tenacidad en el campo lo convirtieron en un jugador formidable. Sin embargo, una lesión en la rodilla truncó su carrera prematuramente, lo que lo llevó a buscar un nuevo camino.

Su pasión por la actuación lo llevó a tomar clases y audicionar para papeles. En 1976, llegó su gran oportunidad al interpretar a Apollo Creed, el rival y luego mentor de Rocky Balboa en la icónica película. Su actuación memorable le dio reconocimiento internacional y consolidó su lugar en la industria cinematográfica.

Weathers continuó cosechando éxitos en Hollywood, interpretando papeles memorables en películas como Depredador, Acción Jackson y Happy Gilmore. También incursionó en la dirección y producción.

La evolución de Apollo Creed

El personaje más importante de su carrera no fue un simple compromiso tras la primera película de Rocky. Afortunadamente Stallone al ponerse al frente de la dirección y guiones de las siguientes secuelas, ubicó al personaje en un lugar central en la saga.

En la segunda parte toma el lugar de villano total, provocando a Rocky y moldeándose cada vez más en su génesis, la cual no es otro que una réplica exacta de Mohamed Ali. De hecho en la entrega de los Oscar el inolvidable campeón de los pesados aparece en la ceremonia y bromea con Sly acusándolo de haberle robado el personaje: “Yo soy el verdadero Apollo Creed”, le recrimina entre las carcajadas del público.

En la tercera parte da un giro argumental y se convierte en el entrenador y motivador de Rocky, llevándolo al viejo gimnasio donde comenzó su personaje y obviamente la banda sonidos de Survivor con “Eye of the Tiger”, tomó más relevancia que nunca tras la frase: “Ojos de tigre, semental, ojos de tigre, es todo lo que necesitas para ganar”, dice su personaje en la tercera película.

Para la cuarta le espera el final en una delirante ocurrencia de Stallone que pone a Apollo en el lugar onírico del campeón al que se debe honrar. “Todos estamos agradecidos, especialmente Apollo”, dice Tony Duke mientras sostiene el mítico pantalón que Apollo llevó en la primera pelea con Rocky.

De allí se dispararía la saga Creed, ya modelo millennial. Con la sola imagen de fondo en un cementerio y el grito de Adonis cuando le pregunta el árbitro cuál es tu apellido para examinar su estado y continuar peleando, al grito de: “Creed!!”. Es la síntesis perfecta para que el nombre del personaje marque el legado y ponga a funcionar todo lo que tiene que ver con la nostalgia que tan bien le cae a estos productos cinematográficos.