JIMENA SALAS 2: SE VIENE EL SEGUNDO JUICIO

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La controversial jueza de Garantías 1, Ada Zunino, dispuso la remisión a juicio en contra de Adrián Guillermo, Carlos Damián y Javier Nicolás “el Chino” Saavedra, por los delitos de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa por el concurso premeditado de dos o más personas y femicidio en contra de Jimena Salas. En el mismo acto la jueza rechazó el pedido de nulidad y oposición, presentado por el defensor Marcelo Eduardo Arancibia. ¿Será otro paupérrimo circo de la fiscalía y el Poder judicial o por fin podremos saber quién mató a Jimena Salas?

El “sheriff” García Castiella al fin tendrá el momento de exposición que tanto anhela desde que aterrizó en la Procuración General de la Provincia de Salta. Desde el minuto uno en que encendió su primer cigarrillo y miró su nuevo despacho, se le metió entre ceja y ceja tupida que haría los deberes mejor que su antecesor, y que resolvería el enigmático crimen cometido en aquel lejano enero de 2017.

La causa cuenta con 18 cuerpos que fueron remitidos a Fiscalía Penal –Unidad de Graves Atentas contra las Personas– donde se llevaron a cabo las investigaciones del caso que desvela al sheriff.

Aquel fatídico verano de 2017 comenzaba con el asesinato de una mujer indefensa en el interior de su casa, quien se encontraba con sus hijas menores cuando recibió las 40 puñaladas de su atacante. Las niñas habrían sido conducidas al baño por un cómplice. El viudo Nicolás Cajal y el vendedor ambulante Sergio Vargas fueron expuestos a un auténtico martirio público tras ser acusados, enjuiciados y finalmente absueltos por el delito de encubrimiento por el que fueron juzgados.

Después de que la causa quedara otra vez sin un solo sospechoso, el Sheriff retomó la investigación y suspicazmente a los pocos meses ya tenía resuelto el caso. De inmediato organizó una insólita conferencia de prensa donde sentó a toda la unidad fiscal para la foto y anunció que tenía el ADN del asesino, un tal Chino Saavedra.

Pero los dolores de cabeza para el sheriff comenzaron cuando Marcelo Arancibia apareció en su horizonte de sucesos defendiendo a los tres Saavedra. Cabe recordar que el defensor representó a Sergio Vargas en el juicio anterior y logró su liberación.

El Sheriff Garcia Castiella y su unidad fiscal

Viejos conocidos

Arancibia y “el sheriff” García Castiella son viejos conocidos del fuero penal, ya que tuvieron la oportunidad de compartir una defensa cuando representaron al policía Claudio David Burgos, uno de los señalados como los que habrían asesinado a Gabriel Mura Ortiz, delante de innumerables testigos. En aquella ocasión también fueron acusados, César Carmelo Figueroa, Carlos Alberto Arias, Fernando Martín Cruz, quienes fueron todos absueltos en un juicio muy polémico, donde los defensores presentaron una férrea estrategia y desestimaron todas las pruebas en contra de los acusados.

El tribunal en ese momento estuvo presidido por Milagro López junto a los vocales Marcelo Rubio y Ada Zunino, justamente la magistrada que elevó a juicio la causa que tiene a los tres Saavedras como acusados de matar a Jimena Salas. Esta vez Marcelo Arancibia y García Castiella estarán en lados diferentes en el esperado debate oral y público.

Marcelo Arancibia y sus dos armas principales

Durante el juicio de las turistas francesas el experimentando defensor representó a Daniel Vilte en un debate que tuvo como eje fundamental la presencia de material biológico, que sería fundamental para lograr la libertad de su defendido y que ganara aquel juicio histórico. Para ello el abogado de los Saavedra tuvo que convertirse en un experto en ADN ya que su representado dependía de esa prueba para demostrar su inocencia.

Sumarle a eso que defendió a Sergio Vargas, sumándose a la defensa del Dr. Luciano Romano por entonces, por lo que conoce los 18 cuerpos del derecho y del revés. Es decir que tiene un conocimiento acabado de la causa. Mucho más que los fiscales, quienes lógicamente ya se sienten intimidados ante la presencia de Arancibia, tal como ocurrió en el debate anterior cuando le pusieron a tres fiscales para intentar neutralizar su habilidad.

Marcelo Arancibia junto a Sergio Vargas durante el primer juicio

Una autentica diarrea de fiscales pasaron por el caso en dos investigaciones diferentes. Estos funcionarios judiciales tenían como pruebas los datos genéticos encontrados y unas fotos con un perrito caniche gris. Por cierto, animalito que fue buscado con excavadoras en la plaza del frente de la casa de los Saavedra en parque Belgrano cuando se enteraron que la mascota había muerto, por más bizarro que suene pero así funciona el grado de obsesión del Sheriff Castiella.

La hipótesis de los fiscales sostuvo que los acusados habrían utilizado una mascota, de propiedad de uno de ellos, para llamar la atención de la víctima, lo que fue aprovechado para ingresar al inmueble con fines de robo.

De la investigación surgió que, en días previos al hecho, y desplegando el mismo modus operandi del uso de la mascota para sensibilizar, los individuos abordaron a otras mujeres en la misma zona de Vaqueros, sin lograr concretar ningún ilícito. Los voceros recordaron que el perfil genético de uno de los imputados fue hallado en numerosas muestras recogidas de la vivienda de la víctima a través de un informe final elaborado por el Servicio de Biología Molecular del Cuerpo de Investigaciones Fiscales.

Otro delito por las dudas

En el mismo acto la polémica jueza Zunino elevó a juicio las actuaciones en contra de Javier Nicolás Saavedra por el delito de Homicidio Calificado por ser medio idóneo para crear un peligro común y por estar dirigido a un miembro de las Fuerzas Policiales en Grado de Tentativa.

Lo que no dice la gacetilla informativa digital de la fiscalía es que los feroces sabuesos del Sheriff le dieron al Chino Saavedra como bacalao en semana santa mientras lo traían a Salta, en medio de esa salvaje golpiza el detenido habría actuado en defensa propia y casi habría provocado que el automóvil que lo trasladaba se accidentara.

Esta detención que viola claramente todos los derechos civiles del detenido fue parchado como un intento de homicidio del Chino contra los policías y lo que a Zunino no le pareció mejor que disfrazarlo de otro delito.

Sin dudas que el juicio será muy interesante, ya que dos viejos conocidos y seguramente los dos mejores abogados del fuero penal local estarán enfrentados en un debate que concitará la atención total de toda la prensa y gran parte de la sociedad que necesita saber que en Salta nuca más un crimen o un femicidio quedarán impunes.