Tener de socio al país más poderoso de Sudamérica puede ser una ventaja para la alicaída economía argentina, sin embargo al verso progresista de tildar a la derecha como el origen de todos los males es un daño colateral que habrá que soportar. Ademas defendió los regímenes de Venezuela y Cuba. Foto: Telam

Por fin Alberto Fernández recibió a su par Luiz Inácio Lula da Silva en el relanzamiento de las relaciones bilaterales entre Argentina y Brasil. “Me gustaría que Alberto Fernández reeligiera y espero que el pueblo sea sabio a la hora de votar”, dijo el mandatario carioca.

Lula llegó a Balcarse 50 en las primeras horas de la mañana y tuvo una jornada con múltiples actividades, entre las cuales incluyó reuniones con empresarios y representantes de Madres de Plaza de Mayo.

Por su parte Alberto Fernández invitó a Lula al histórico balcón de la Casa Rosada, para luego llevarlo a la conferencia de prensa. “Queremos trabajar con los equipos económicos en una propuesta de comercio exterior y transacciones entre los dos países, que se haga en una moneda común”, dijo Lula.

Además el mandatario brasileño dijo: “Queremos trabajar con los equipos económicos en una propuesta de comercio exterior y transacciones entre los dos países, que se haga en una moneda común. Si dependiera de mí tendría comercio exterior con la misma moneda para no depender del dólar”.

Por supuesto que la pose progresista no podía faltar y Lula instó a no votar por la extrema derecha, en una clara alusión a la oposición argentina. Obviamente que en su discurso “socialista” defendió a Venezuela y a Cuba, países que tienen serias denuncias por violaciones a los derechos humanos en organismos internacionales en forma permanente.

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