Netflix presenta un nuevo documental del tipo True Crime en su catálogo de 2023. Se trata de la historia de “El mochilero del hacha”. “Kai”, un joven sin hogar que pasa a ser una sensación viral de la noche a la mañana, además de ser considerado un héroe, pero en muy poco tiempo su verdadera e inquietante personalidad comienza a manifestarse hasta que se conoce la noticia de que pasó de ser buscado para el show de Jimmy Kimmel a ser acusado de asesinato. NO CONTIENE SPOILER

Caleb “Kai” McGillvary y sus 15 segundos –no minutos– de fama son la más exacta muestra de la aparición de dos nuevos fenómenos sociales. Por un lado el enorme cambio de paradigma al que la sociedad globalizada es expuesta intempestivamente y sin concesiones (al que no le guste que se muerda).

El otro fenómeno que exhibe este Tru Crime es la infinita estupidez en la que todos participan y todos añoran formar parte, esa de pertenecer a un perverso sistema de comunicación que se ha convertido en la cloaca universal por excelencia: las redes sociales y sus ominosas reglas que se podrían disfrazar de “democráticas” y paradójicamente es lo que menos son.

La historia es simple: un indigente con más pinta de rockero que de necesitado, participa de un fugaz evento donde salva a una mujer de raza morena de un violento que intenta matarla con su automóvil. El héroe anónimo portaba un hacha en su mochila con la que golpeó en la cabeza al intolerante y que minutos después se lo cuenta con señas y onomatopeyas al movilero de la cadena FOX.

Una acabada muestra del deterioro social y la perdida de valores

No hay más que agregar, fue suficiente para que esa nota convertida en video coseche millones de visitas en YouTube; y lo cotidiano de un acto de esa naturaleza que antes, en caso de suceder sin una cámara cerca seria parte de lo ordionario, pero aquí el monigote de turno que relata cómo le partió la cabeza al racista se convierte en una sensación viral.

Subida y bajada

Otra de las particularidades que tiene este documental es la capacidad de mostrar toda la parábola completa en tan poco tiempo.

Entiéndase, el sinsentido de las redes sociales de mostrar al precio que fuere aquel fenómeno que alguna vez marcó tendencia en el canal Crónica TV –Argentina–, donde un hato de personajes bizarros y anónimos se adueñaban de la pantalla; o porque no rozando lo vacío de un reality, que de hecho a partir de la aparición de “Kai” tal como se presentó él mismo, surgió la idea de producir uno de su persona.

Seguramente su fugaz ascenso a la fama fue en el show de Jimmy Kimmel, conocido personaje mediático de los EE. UU. quien cuenta con uno de los programas más vistos de ese país. Allí fue invitado Caleb “Kai” McGillvary con su fama impostada y sus respuestas extrañas y confusas, lo que ya iba evidenciando un desorden de personalidad importante.

Cuando ya parecía que la fama y la idiotez habían llegado a su límite de tolerancia es donde el True Crime toma cuerpo y el documental alcanza su grado de interés autentico, lo que lo vuelve muy interesante como para analizar el fenómeno, que más que hablar de este loquito urbano que evidentemente presenta una seria condición mental, sobre todo “El mochilero del hacha”, habla de “nosotros”, de lo que nos hemos convertido sin darnos cuenta, es decir, en cobayos obedientes que nos movemos según los mandatos del “Gran Hermano”, pero el de George Orwell, no el show que conduce Santiago del Moro.

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