No se permitió ingresar a la prensa, familiares y peritos de parte a la zona donde se realizó un tramo de la inspección ocular y reconstrucción de las últimas horas de la docente en distintos puntos de la ciudad. Hubo quejas por parte de los hijos de la víctima contra la decisión tomada unos minutos antes de efectuar la reconstrucción. Foto: CUARTO PODER

Sus razones bien fundamentadas debe haber tenido la presidenta del tribunal de la Sala IV, la jueza Norma Beatriz Vera para haber prohibido el ingreso de medios de comunicación, familiares y peritos de parte a la zona por donde supuestamente el asesino interceptó a la docente Sandra Palomo.

En lo que respecta específicamente a la diligencia, se partió desde el VEA de Tres Cerritos y se finalizó en calle Corrientes al 1800, en lo que fue parte del derrotero del menor asesino y la víctima; por lo que se planificó continuar desde las 9 de la mañana del día 23-06.

Quejas por el hermetismo de la reconstrucción

“Nos generan dudas porque queríamos participar y saber que se estén llevando a cabo las cosas como corresponden. Se citó a la familia y resulta que no podemos participar por una decisión de último momento”, le dijo uno de los hijos de la docente a CUARTO PODER.

El tribunal colegiado integrado por los jueces Norma Beatriz Vera (presidenta), Roberto Lezcano y Maximiliano Troyano (vocales), tomó la decisión de no involucrar a la prensa local en el primer tramo de la reconstrucción, lo que le agrega al caso un factor más para alimentar el enigmático contexto que lleva a la pregunta que todos los interesados en el proceso se hacen por estas horas y que su respuesta sigue suspendida en el más ominoso de los misterios: ¿Por qué la mataron?

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