Pasaron dos días desde que un baqueano avisó de una mujer sin vida, semidesnuda, y con rasgos evidentes de violencia y hasta la hora nadie sabe nada del caso. El cuerpo apareció en una zona cercana a Cerrillos, colindante con la zona este de la ciudad. Foto: El Tribuno

Cada vez que aparece el cuerpo de una mujer sin vida en Salta es otro síntoma de que la violencia atraviesa a una provincia que no para de incrementar sus índices de femicidios. Y como si eso actuara como una olla a presión, las investigaciones parecen ir por la escalera mientras los hechos van por el ascensor. Si es que el postulado cabe.

En esta ocasión fue un vecino de la zona este de la capital quien se topó con el macabro hallazgo. De inmediato dio aviso a la Policía, de que a la vera de la ruta 26 el cuerpo semidesnudo de una joven mujer con evidentes signos de violencia estaba entre los pastos del costado de la ruta.

Como bien refleja un párrafo revelador de EL TRIBUNO –muy oportuno por cierto– reza que “a partir de allí, del vallado de parte de la Policía y personal del Centro de Investigaciones Fiscales (CIF), las informaciones se llamaron a silencio”.

Al parecer la autopsia ya se habría realizado pero no hay ni la más mínima señal de cómo murió la infortunada víctima. Menos aun de su identidad. Cero informaciones.

Lo que llama la atención es que nadie haya reportado o denunciado una desaparición desde hace 48 horas de ninguna joven en toda la provincia, por lo que este dato no hace más que sumarle misterio a otro hecho más que enfila directo a la nebulosa y el hermetismo.

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