A pesar de romper todos los records de audiencia en el caso de Top Gun Maverick, y de Jurassic World: Dominion, Hollywood sigue explotando ideas de hace 40 años. Pareciera que la huelga de guionistas que se produjo en 2007 no llegó a su fin, o bien los productores se conforman solo con ganar dinero a costa de vender productos procaces y faltos de originalidad. Imagen: Jurassic World: Dominion, Universal Pictures / Top Gun Maverick,  Paramount Pictures

La huelga de guionistas en Hollywood duró desde el 5 de noviembre de 2007 al 12 de febrero de 2008​ por parte de dos sindicatos, el Gremio de Escritores de América, Este y el Gremio de Escritores de América, Oeste. Los dos sindicatos representan a los escritores de cine, de televisión y de radio trabajando en los Estados Unidos. Más de 12.000 escritores tomaron parte en la huelga. Pues pareciera que el conflicto no terminó hasta la fecha.

Estamos atravesando un 2022 post pandemia y cuesta creer que reciclen un éxito –inexplicable– de 1986. Plagada de clishés sobre todo en la explotación visual de sus protagonistas e instalándola como una edulcorada propaganda pro bélica en su forma más empalagosa posible, donde unos lelos juegan vóley beach y vuelan aviones como si fueran avioncitos de aeromodelismo a control remoto.

Aquella porquería raquítica de un guion indigerible recaudó la friolera de 357.288.178 millones de dólares solo en EE. UU. y otros 180 millones en el mundo, solo en concepto de Box Office. Pero resulta que en 2022 aterrizan con otra propuesta donde aparece un Tom Cruise absolutamente rebalsando de Botox, y que resultó ser la película más taquillera de toda su carrera.

“La cinta ha cosechado elogios por todos lados, llevándose un 97% de clasificación crítica en Rotten Tomatoes frente a un 99% de la audiencia. Quién nos lo iba a decir, el puente para unir a crítica y público estaba en Tom Cruise, sus gafas de sol, una chupa, una moto, un avión y el sudor del deporte playero sobre unos trabajados abdominales. Todo eso y lo de volar aguantándose no sé cuántas G, por supuesto”, escriben fascinados los españoles blogueros de Fotogramas.es.

Según los amigos españoles del mencionado portal especializado en Cine, hace unos días superaba a ‘Doctor Strange 2’ y, ahora, con 806, 4 millones de dólares ganados; 422,2 en Estados Unidos y 384,2 internacionalmente. ‘ Top Gun: Maverick’ ha superado en 21 días desde su estreno a ‘Misión: Imposible – Fallout’, que se quedó en 791,1 millones de dólares.

Dinosaurios modelo 1993

Aquel año en que los Guns N Roses tocaban sus conciertos en el estadio de River Plate, ni siquiera el guitarrista de la banda, Slash, pudo resistirse y se escapó del Sheraton para meterse a una sala de cine en Buenos Aires para ver a los sorprendentes dinosaurios.

Aquella película arrancó con un presupuesto de 63 millones y terminó rebasando la barrera de los mil millones por unos 27 más. Una locura que ​debía repetir la fórmula hasta el hartazgo y lo hicieron y siguen recaudando millonadas.

Han pasado 29 años y la franquicia sigue rindiendo dinero a mares. “Jurassic World: Dominion” es la tercera de la serie “Jurassic World”, y la “enésima” en la cuenta total, ya que son tantas que ni vale la pena enumerarlas. Lo que sí es de destacar es que con un presupuesto de 165 millones recaudaron en las salas de cine 629.451.006.

Gran mérito de la dirección a cargo de Colin Trevorrow, aunque es de esperarse que una película producida por Frank Marshall y Steven Spielberg –director de la primera– el éxito está asegurado desde portentosas promociones y una estruendosa publicidad que resulta infalible.

Aun con toda la fanfarria posible para impresionar al estimado público y del dineral que recaudan, no dejan de ser una porquería cara con guiones repetitivos y pacatos. Los dinosaurios de Spielberg ya no tienen nada que mostrar de lo que han mostrado, donde aquella toma en picado hace 29 años asombraba no solo a los personajes de Sam Neill y Laura Dern, sino también a todo el mundo que jamás había visto un realismo tal.

Ergo, aquel guion era una adaptación de la novela homónima de Michael Crichton, pero esto dista mucho de aquella maravillosa fabula que alertaba acerca de los peligros de la industria genética en manos de un millonario inconsciente.

Idéntico caso para Top Gun, donde a Dios gracias no repitieron la misma fórmula, infinidad de veces, aunque con solo ver al viejo Maverick llegar en sus pantalones ajustados en su super moto, ya se instuye la tormenta de clishés con las que esta película sin línea argumental sustanciosa, conquista a las audiencias de forma exagerada, como todo lo que se viven en estos días “millennials”.

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