El 21 de abril de 2022 el departamento de Prensa del Poder judicial emitió un parte donde detalla lo sucedido en la tercera audiencia del juicio que se sigue contra los efectivos policiales imputados en la muerte de Cristian Gallardo. En un tramo se indica que “los resultados obtenidos no permitieron precisar la vía de ingesta”.

El Cuerpo de Investigaciones Fiscales o CIF se distingue por su excelencia y tecnología de punta como líder en la región. Está considerado por su capacidad técnica como el mejor de Sudamérica y de hecho el arma que mató al fiscal Alberto Nisman fue peritada en sus laboratorios.

Ergo, durante la tercera jornada en el juicio por la muerte de Cristian Gallardo, el debate dejó al descubierto un dato inquietante: no se puede determinar la presencia de CLORHIDRATO DE COCAÍNA y un “acullico” de hojas de coca.

El parte del Poder judicial

En primer lugar compareció un bioquímico que tuvo a su cargo el análisis de muestras de sangre extraídas al cuerpo de la víctima. Indicó que el estudio arrojó un resultado positivo para alcohol (1,99 gramos por litro) y para drogas de abuso o psicofármacos (cocaína).

Con relación a la sustancia química detectada, el testigo aclaró que los resultados obtenidos no permitieron precisar la vía de ingesta ni se pudo cuantificar la cocaína presente en el cuerpo. Sostuvo que la sustancia encontrada podría estar relacionada con el consumo de pasta base, clorhidrato o con el hábito del coqueo.

Cabe aclarar que al momento de su arresto, Cristian Gallardo estaba coqueando pero el CIF en su orina encontró lo que serían rastros de cocaína aunque no se pudo determinar entre las tres opciones, las cuales son: cocaína de máxima pureza; pasta base de cocaína o PACO, lo cual es la basura de la cocaína que se consume fumándola; y por último el tradicional acullico de hojas de coca.

Detalle no menor

Nunca sabremos si Cristian Gallardo había aspirado cocaína lo cual incrementa cinco veces el nivel de adrenalina ya que es un estimulante del Sistema Nervioso Central o simplemente estaba “coqueando”; se trata de una práctica habitual en Salta que es utilizada por todas las clases sociales –incluso las más encumbradas– para mitigar el sueño.

Un “detalle” de esta magnitud incluso podría cambiar un fallo ya que no es lo mismo estar “elevado” con una sustancia prohibida que tarda solo 19 segundos en llegar al cerebro y termina causando daños irreversibles en el lóbulo frontal, donde están alojados los buenos modales; por ello un sujeto que usa cocaína suele tornarse irascible y agresivo, por cierto conducta que se le endilgó a Gallardo durante lo que va del debate.

En el portal del Ministerio Publico Fiscal se consigna que “La actividad fundamental que desarrollan las Fiscalías del fuero penal se orienta a la recolección de datos que permitan tomar decisiones acerca de la conveniencia de llevar a juicio o desestimar una situación presuntamente delictiva. Por ello, resulta determinante para cumplir con éxito ese rol de investigador y concretar con niveles de eficiencia la investigación preliminar, que los Fiscales puedan valerse del apoyo de las ciencias auxiliares y de la opinión de expertos en criminalística, en las distintas materias; en este aspecto, una intervención inmediata y adecuada en el hecho garantiza un más rápido y correcto esclarecimiento”.

Pues bien, habrá que ser constructivos y recordarles que un proceso como el que se está desarrollando por la muerte de Cristian Gallardo y tantos otros por venir van a necesitar discernir entre estas sustancias y el simple habito del coqueo.

Parece increíble que la humanidad haya puesto un robot en Marte y en el CIF no puedan distinguir ente un simple acullico, una línea de cocaína o un cigarrillo de pasta base.

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