En esta tercera parte abordaremos tres leyendas que se encuentran presentes en la saga del Piratas del Caribe. Relatos míticos que infundieron temor entre los piratas y, en otros casos, fomentaron el espíritu aventurero de bucaneros y conquistadores.

 EL HOLANDÉS  ERRANTE.

“Como resultado de tu soberbia estas condenado a navegar los océanos por la eternidad con una tripulación fantasmagórica de hombres fallecidos que traerán desgracia a todos los que vean su nave sombría, la que nunca llegará a puerto ni descanso. Además, para ti tus hombres no habrá alimento de ninguna clase como es la bebida y la comida.”
Condena oída por Bernard Fokke

 

Era un barco fantasma condenado a navegar por los confines de los 7 mares (expresión utilizada para un conjunto de mares o para referirse a la totalidad de los mares existentes en el mundo)[1]sin tocar puerto alguno. Existen varios relatos sobre esta leyenda de la cual daremos cuenta solo algunos de ellos.

La saga escandinava de Stote relata la hazaña de un vikingo que se roba el anillo de los dioses, pero es castigado con la muerte.  Su esqueleto es encontrado al lado del mástil y cubierto con una capa de fuego y en un barco negro fantasmal.

Bartolomeus Días fue un navegante portugués entre 1450 y 1500 que descubrió el Cabo Buena Esperanza y tuvo grandes hazañas calificadas como sobrehumanas.

Bernard Fokke, fue un marinero holandés del siglo XVII y cuenta la leyenda que realizó un pacto con el diablo a cambio de obtener habilidades de navegación extraordinarias que le permitieran hacer frente a todo tipo de obstáculos en el mar sin problemas. De su último viaje no retornó jamás ya que el diablo se cobró el trato y lo condenó a navegar por toda la eternidad desde Cabo Buena Esperanza hasta el extremo sur de América. Los marineros que l vieron testimoniaron que la tripulación está integrada por tres ancianos de larga barbas.

Capitan Willem Van Der Decken, un capitán holandés, burgués y no creyente entre 1641 y 1680. En uno de sus viajes intentó doblar por Cabo Buena Esperanza encontrándose con una violenta tormenta. Desafió a Dios y entregó su alma al Diablo con tal de salvar a toda su tripulación. La respuesta divina no se hizo esperar y fue condenado junto con toda su tripulación a navegar por toda la eternidad sin tocar puerto seguro.

En todas las versiones la aparición del Holandés Errante va precedido de un destello y acompañado de un abruma escalofriante. Es muy veloz y tiene la capacidad de emerger de las profundidades para condenar a los miembros de una tripulación o por venganza.

Este barco espectral no solo fue temido por los piratas de antaño sino también es respetado por los capitanes contemporáneos quienes sostienen haberlo visto momentos posteriores al hundimiento de sus embarcaciones.

LA FUENTE DE LA JUVENTUD

Es una legendaria fuente cuyas aguas tenían poderes curativos y rejuvenecedores. La leyenda tiene sus orígenes en el oriente y se encuentra asociada simbólicamente a la idea del agua como dadora de vida.

Una primera referencia escrita la encontramos en los griegos con Heródoto, “El Padre de la Historia” en el siglo IV a.C. Según su relato, los emisarios del rey persa Cambises II fueron a Etiopía (África) para saber sobre la longevidad de sus habitantes. El rey los llevó hacia una fuente misteriosa en dónde cualquier objeto se hundía sin remedio.

Posteriormente en el Evangelio de San Juan se menciona al Estanque de Betsedá cuyas aguas tenían un poder curativo gracias a la intervención de un ángel que las agitaba esporádicamente. El que primero se sumergiera en las mismas quedaba curado de sus dolencias.

El primer emperador de China, Qin Shi Huang fue conocido por unificar los siete territorios combatientes, por legarle a la humanidad el famoso ejército de terracota denominado “Los Guerreros de Xi’an” y por mejorar la Gran Muralla (con 2 millones de personas realizando trabajos forzados) para hacer frente a los Hunos.

Qin Shi Huang había sufrido numerosos atentados contra su vida y la cuestión de la eternidad se volvió una obsesión. De esta forma emprendió un viaje hacia las Islas Inmortales que guardaban el secreto de la vida eterna cuyo elixir se encontraba en manos de mojes taoístas (esta leyenda es el eje argumental de la película “La Momia 3”).

Durante el período de conquista de América nos encontramos con una creencia que sostiene que la Fuente de la Juventud se encuentra situada en Florida y este va ser el relato tomado por la Saga de Piratas del Caribe.

Ponce de León partirá con tres carabelas hacia la tierra de Bimini en búsqueda de la inmortalidad y la riqueza. El 8 de abril de 1513 tocará tierra y fundará la región con el nombre de “Tierra de la Pascua Florida” porque era el día de la Resurrección. Cuatrocientos cincuenta años después se llamará Cabo Cañaveral de dónde partirá el primer hombre hacia la luna.

EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS

“Ellos navegaron aquel día y noche 27 leguas y algunos más en su camino al oeste. Y en esta noche, al comienzo de la misma, vieron un maravilloso ramo de fuego que caía del cielo al mar distante de ellos cuatro o cinco leguas[2](…) Tomaron los pilotos el Norte marcándolo, y hallaron que las agujas noroesteaban una gran cuarta, y temían los marineros y estaban penados y no decían de qué. Conociólo el Almirante; mandó que tornasen a marcar el Norte en amaneciendo, y hallaron que estaban buenas las agujas. La causa fue porque la estrella que parece hace movimiento, y no las agujas.[3](…) “Después del sol puesto, navegó a su primer camino, al Oeste, andarían 12 millas cada hora, y hasta 2 horas después de medianoche andarían 22 millas, que son 22 leguas y media. Y porque la carabela Pinta era la más velera e iba delante del Almirante, halló tierra e hizo las señas que el Almirante había mandado. Esta tierra vio primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana; puesto que el Almirante, a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vio lumbre, aunque fue cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra” (…) “después de que el Almirante lo dijo, se vio una vez o dos, y era como una vela de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos parecía ser indicio de tierra”.[4]

Con este relato Cristóbal Colón describe los extraños fenómenos avistados en el área del Triángulo de las Bermudas (ubicado en el Mar Caribe en las zonas comprendidas entre Miami, Puerto Rico y Las Bermudas).

Cuatrocientos cincuenta años después, el 5 de diciembre de 1945 cinco aviones de la fuerza aérea de Estados Unidos desaparecen en pleno Vuelo. Lo mismo ocurrió en 1948 con un Star Tiger y con un avión comercial Douglas DC-3 que llevaba 28 pasajeros mas la tripulación. En 1963 el barco Marine Sulphur Queen desaparece con sus 39 tripulantes. En los 2015 tres veleros argentinos les ocurre lo mismo. Esto sólo por mencionar algunos casos de la larga lista.

Las hipótesis son diversas y van desde aquellas que tienen base científica hasta otras que son dignas de los Expedientes X.

  • Burbujas de Metano: creadas por depósitos del fondo del mar, suben raídamente a la superficie hasta chocar con un barco que pase por la zona provocando problemas de navegabilidad o el hundimiento. No explica la desaparición de los aviones.
  • Impresión de los medios de comunicación
  • Las Ruinas de la Atlántida: tendrían una fuerza magnética potente que provocaría la atracción de aviones y barco hacia el fondo del mar
  • Ovnis y extraterrestres: la existencia de una plataforma ovni debajo del triangulo cuyo magnetismo ocasiones la precipitación al fondo del mar de los barcos y aviones.
  • Universos paralelos: existencia de portales en la zona que conecten nuestro universo con otros. Explicaría la desaparición de barcos y su posterior reaparición sin tripulantes.
  • Grandes olas: según estudios de la Universidad de Southampton, la superposición de tormentas de sur y del norte en el área provocan grandes olas de hasta 30 metros capaces de arrasar con navíos enteros.

Todas son hipótesis y teorías y hasta ahora el misterio del Triangulo de las Bermudas, también llamado el Triángulo del Diablo sigue sin develarse.

Próxima Nota: Las referencias de la Odisea en “Piratas del Caribe. En el fin del Mundo”

 

 

 

 

 

[1] Para la literatura medieval los siete mares eran: Golfo Pérsico, Mar Negro, Mar Caspio, Mar Rojo, Mar Mediterráneo, el Mar Adriático y el Mar Arábigo. Después de que los europeos descubrieran América, algunas personas utilizaban la expresión «siete mares» para referirse a los siete mayores cuerpos de agua en el mundo: el océano Ártico, el océano Atlántico, el océano Índico, el océano Pacífico, el mar Mediterráneo, el mar Caribe y el golfo de México.

[2] Diario de Colón, 15 de septiembre.

[3] Diario de Colón, 17 de septiembre.

[4] Diario de Colón, 11 de octubre de 1492

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