Ethan y Joel Coen han producido, escrito y filmado películas de culto tales como Fargo, El gran Lebowski, O Brother, Where Art Thou?, No Country for Old Men o Burn After Reading, entre otras. Son ganadores de cuatro Premios Óscar, dos BAFTA y un Globo de Oro, entre muchos reconocimientos a sus trabajos, los que son abordados con un sentido del sarcasmo más rancio y la ironía más fina, además de plasmar historias truculentas, fascinantes y de un humor negro pocas veces visto en Hollywood.

Sobre el final del décimo episodio de Cinema TV o Cinema Vorterix, la pregunta con miras a la siguiente entrega es ¿Cuál es la mejor película de los Coen? De lo que invariablemente la respuesta apuntó a dos de sus mejores cintas: Fargo (1996) o El gran Lebowski (1998). Curiosamente ambas filmadas consecutivamente.

Además de que hay otras películas soberbiamente filmadas y dirigidas por Ethan y Joel, estas dos han captado la atención de la crítica y el público, quienes las han ubicado en un pedestal que es difícil de igualar.

Por el lado de Fargo, la crítica se rindió a sus pies, ya que se llevó varios premios de los que sin dudas el Oscar destaca, en las categorías de mejor guion y mejor actriz para Frances McDormand. Pero quizás más prestigioso fue cuando se proyectó el Festival de Cannes 1996, donde fue candidata al premio más importante, la Palma de Oro, y Joel Coen ganó el premio al mejor director.

Por otro lado es de destacar la picardía de los Coen en presentar a su película como: “Esta es una historia verídica. Los eventos retratados en este filme tuvieron lugar en Minnesota en 1987. A petición de los sobrevivientes, los nombres han sido cambiados. Por respeto a los fallecidos, el resto ha sido contado exactamente como ocurrió”.

Aunque después se supo que los hechos descriptos en Mineápolis del secuestro de la esposa del vendedor de automóviles Jerry Lundegaard, jamás existieron. La explicación que dieron después fue que aquello fue añadido con el fin de “preparar al público para no ver el filme como un thriller normal”.

El gran Lebowski

Seguramente la diferencia entre “película de culto” y un gran film multipremiado, es que la primera distinción hará que quienes la vieron jamás la olviden por el motivo que fuere, en este caso el incesante humor negro en la historia de un hombre demasiado ordinario pero políticamente incorrecto que está desocupado, fuma marihuana todo el día y mientras juega a los bolos con sus amigos le aparece la oportunidad que puede cambiar su vida. Aunque en el universo de los Coen la felicidad no es un bien tan preciado como en las historias color de rosa, donde todos son felices y comen perdices.

Los Coen van por ese lado humano que subyuga entre la estupidez y los sucesos que puedan determinar el simple paseo por la vida de algunos anónimos seres que nada tienen para ofrecer y que sin embargo aparecen como algo muchos más simbólico que simples aves de paso.

Cuando los cultores de obras maestras como estas aún recuerdan la escena de las cenizas o la rabieta absurda del veterano de Vietnam en la casa de un chico que él y el protagonista –Dude– están convencidos de que les robó el dinero, es cuando el absurdo en la historia toma forma y hacen de esta pieza de arte un delirio que hará reír a su público por muchos años.

El universo Coen

La carrera de los hermanos Ethan y Joel va mucho más allá de las dos mencionadas cintas. Han escrito y dirigido otras éxitos que constituyen historias fascinantes pero siempre manteniendo ese nivel de absurdo que es uno de los sellos característicos de estos cineastas.

En “Burn After Reading” de 2008 se dan el gusto de burlarse de la CIA de una manera tan elegante que el espectador disfruta de esas ironías y se pregunta cómo el absurdo puede llegar tan lejos, donde Frances McDormand y John Malkovich destacan en un burdo relato que amaga entre la tragedia y un trago de comedia demasiado acido como aceptar que personas como esas lleguen a extremos de ridículo y ensayen llegar a lugares donde la mente apenas podría tolerarlo como modo de vida.

En cuanto a los personajes el énfasis vira al sur como una forma de visibilizar un racismo permanente y rancio que se puede apreciar en “O Brother, Where Art Thou?”, donde el personaje de John Goodman parece hecho a la medida de esa caracterización; tanto como el nazi de “Barton Fink”.

Un párrafo aparte para “No Country for Old Men” de 2007, donde Javier Bardem interpreta a uno de los asesinos más detestables de la historia del cine y por el que se llevó un Oscar por su memorable actuación.

Los Coen en todo su esplendor serán los protagonistas del décimo primer episodio de Cinema-Vorterix, el lunes 12 de setiembre desde las 20:00 en Vorterix. También en la plataforma de Twich, con repetición en Milenium TV el próximo lunes. En radio se puede disfrutar por 102.9 del dial.

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