Interminables filas sobre avenida Arenales de miles y miles de jóvenes que fueron a inscribirse para intentar ingresar al Ejército. No hace dos años que Alfredo Horacio Olmedo lo proponía como una salida laboral para los “Nini”. El tiempo le terminó dando la razón a un hombre que fue tildado de “facho” y denostado hasta el hartazgo.

Según el Indec, tres de cada diez salteños de entre 20 a 24 años no terminó la secundaria; de 54 mil jóvenes. El 33% tiene los estudios secundarios incompletos y el 39%, poco más de 20 mil personas, están cursando o comenzaron y dejaron la educación terciaria o universitaria. Solo 800 concluyeron sus estudios superiores.

Según un informe publicado por El Tribuno, consigna que un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (Universidad Católica) reveló en 2018 que el 29% de los jóvenes de entre 18 a 29 años no terminaron la secundaria y el 27% tampoco concluyó sus estudios terciarios o universitarios.

De esta manera el mercado laboral se ha visto deprimido de tal forma que no les quedó otra opción que intentar ingresar al Ejército argentino, una institución vilipendiada por cuanto inútil obediente y seguidor del voto “seudo-progre” le dio el poder a quienes hoy por hoy gobiernan desde el ejecutivo nacional.

La mala noticia es que de los más de cuatro mil chicos y chicas que estuvieron en las colas y lograron anotarse para la convocatoria, solo unos 230 serán finalmente admitidos. Esto deja a las claras que en el caso de haber intentado entrar cuando el ex diputado Olmedo lo proponía, podrían haber ingresado muchos más y ya tendrían asegurado el cupo; pero claro, estaban cortando calles al grito de “muerte al macho” o agrediendo por redes sociales a quien se atreviera a pensar diferente a ellos.

“La verdad es hija del tiempo”

Dicen que en la vida todo da vuelta y este es un ejemplo perfecto para caer en cuenta de que todas las opiniones son atendibles y que el “fascismo” que imperó en la Argentina desde que el kirchnerato les hizo creer a los votantes que el populismo recalcitrante y las generaciones de vagos e inútiles que están creando se cierne sobre un fututo muy oscuro que ya se puede avizorarse al día de hoy de solo repasar estos números.

“Payaso”, “Facho” y “reaccionario”, fue lo más suave que le dijeron a Olmedo y hoy ven como estos jóvenes hijos de una generación que jamás vio trabajar a sus padres, están rogando por un cupo en el Ejercito. Muy paradójico.

Basta de verso progre

Según el mencionado informe, unos 18 mil jóvenes entre 20 a 24 años de la capital salteña y alrededores, el 33% de total, tienen un trabajo. Si se tiene en cuenta la denominada población activa (es decir los que expresan deseo de trabajar), en ese grupo la tasa de desocupación es del 25%. A nivel general, el índice de desocupados en Salta durante el segundo trimestre de 2020 fue del 14%.

De las personas de hasta 24 años en la capital que trabajan o buscan trabajo, 35 mil tienen hijos, de acuerdo a la encuesta del Indec.

Sería saludable dejar de lado el fanatismo, el populismo y la locura de solo escuchar a un gobierno que por el hecho de haber convertido los paliativos de Duhalde en “ayuda social”, dedicarse a robar descaradamente de la obra pública y literalmente chocar el país (con el mismo efecto destructivo que el que tuvo Macri en cuatro años) deberían bajarse del caballo del comisario, escuchar a la oposición y a quienes sugieren ideas para ayudar a los jóvenes y dejar de demonizar a quienes no comulgan con la pose pseudo-progresista, la cual solo sirve para el “relato” y seguir ganando elecciones a costa del hambre y la ignorancia del pueblo.