Tras el escándalo de la vacunación VIP del ex montonero hubo de toda clase de reacciones desde todos los sectores, pero ninguna a favor, incluso de personajes de la política y el periodismo salieron a criticar duramente el bochornoso episodio, uno más en la vida política argentina.

“Decidí vacunarme. Me puse a averiguar en dónde hacerlo. Llamé a mi viejo amigo Ginés González García, a quien conozco desde mucho antes de que fuera ministro (…) Me dijo que tenía que ir al hospital Posadas. Cuando estaba por ir, recibí un mensaje del secretario de Ginés que me dijo que iba a venir un equipo de vacunadores del Posadas al ministerio y que fuera allí a darme la vacuna”.

Cuando se piensa en cómo aplicar la frase “cambiar todo para que nada cambie” es inevitable pensar en las relaciones carnales de la política pretérita argentina y sus engranajes populistas que llevan a episodios vergonzantes como el que protagonizó Verbitsky, quien según él, fue quien llamó en persona a Ginés González García y fue vacunado en el Ministerio de Salud.

Por su parte el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) intentó despegarse del papelón con un mensaje: “Recibimos la noticia de que el presidente de nuestra organización fue vacunado por fuera del sistema establecido, a través de una cadena de favores y a título personal, mientras estábamos intentando, como todo el mundo conseguir un turno para las personas mayores de nuestras familias”, señalan.

Sputnik V para todas, todos y todes

En las épocas de la primera etapa kirchnerista –entiéndase primer gobierno de Néstor, luego Cristina, la pelea con los terratenientes del campo, etc.– la oposición tenía un postulado que afirmaba que el relator de la propaganda K era Víctor Hugo y el guionista de esos relatos era Verbitsky.

Evidentemente que siendo autor de una veintena de libros y un hombre que viene de la matriz “subversiva” de los años 70, sin dudas era la pluma perfecta para que Néstor y Cristina comiencen a delimitar lo que sería el relato de la “Década ganada”. Pertenecer a la “causa”, revalidar el concepto revolucionario, etc. Todo parte del mismo “verso progre” con el que ganaron cuatro elecciones y podrían ganar diez más en caso de presentarse.

Ese pasado reciente del “Perro” le permite formar parte de estos actos moralmente reprochables a los que incluso kirchneristas de la primera hora como Roberto Navarro, le causó tal repudio que lo terminó echando de su radio. “Es una inmoralidad que con 50 mil muertos haya vacunados VIP. Es inmoral quien lo autorizó y quien se vacunó”, dijo Navarro en sus redes sociales.

Desde el PRO la reacción no se hizo esperar, su presidenta Patricia Bullrich también se expresó el respecto. “Los K usan la vacuna para beneficio propio y lo hacen público para reírse de todos. Verbitsky y Moyano se sienten intocables. Son una oligarquía que se apoderó de un presidente incapaz. Nuestro repudio más enérgico y una seria impugnación a un Ministro impotente que debe renunciar”, enfatizó.