La historia del presentador de la televisión brasilera y diputado Wallace Souza, está disponible en forma de docuserie en Netflix. La misma relata el increíble derrotero del Canal Livre, en el cual se mostraba al mejor estilo Crónica TV, muertes, asesinatos y cadáveres en vivo y en directo. Lo que llamaba la atención era el hecho de que siempre eran los primeros en llegar hasta que estalló el escandalo ¿era el mismo Souza el que ordenaba los crímenes para aumentar la audiencia? Foto: Netflix

Que un conductor de televisión mande a matar personas para aumentar los índices de audiencia suena increíble y tenebroso, sin embargo habría sucedido en Manaos, Brasil. Pero lo que realmente sube las apuestas es que las muertes perseguían como objetivo no solo el de lograr elevar el ratings, sino que parecería que el diputado era el líder de una organización criminal  que manejaba el tráfico de drogas.

¿Como es que semejante escandalo salió a luz? Fue un arrepentido el que habló y entonces todo voló por los aires. El informante era Moacir Jorge Pessoa, más conocido en el mundo del crimen como Moa, fue quien puso sobre el tapete de que el motivo por el cual siempre llegaban antes a las escenas de los crímenes era porque el mismo conductor del programa los ordenaba.

Incluso la serie de Netflix muestra a un movilero dando detalles que ni siquiera la autopsia aun había revelado, como el cadáver carbonizado que “no tenía orificios de balas” y que el sujeto “había fallecido la noche anterior”. La justicia comenzó a dirigir su investigación a la organización del diputado y su familia, puntualmente su hijo, acusado de uno de los homicidios y quien no gozaba de fueros parlamentarios para ser investigado.

El periodista que siempre llegaba primero a la escena del crimen

Entrevistas con supuestos criminales, cadáveres acribillados, persecuciones policiales, toma de rehenes y lo más recalcitrante del “periodismo declamativo”, formaban el núcleo del truculento show televisivo que montó Wallace Souza y que por supuesto era visto por todo Brasil, lo que catapultó su candidatura a diputado y compatibilizó la tele con el escaño.

Lo más destacado de la serie es que muestra todas las campanas y todos los testimonios, tanto de los probables enemigos del polémico diputado como de sus hijos, de una productora de su programa y de trabajadores de prensa que formaban parte de Canal Livre. También de quienes llevaron adelante la unidad de investigación que condujo a su caída.

Wallace Souza y Moacir Jorge Pessoa en la pileta de la casa del diputado, la fotografía que puso en evidencia toda la trama criminal detrás del programa de televisión más visto de Brasil

Después vendría su traumático y mediático arresto en 2009, lo que conmocionó a la ciudad de Manaos, en plena selva amazónica. Para cuando se conoció la acusación de ordenar crímenes para cubrirlos luego en su programa y aumentar la audiencia, elevó toda esta historia surrealista a un nivel de locura impensado.

Conforme se suceden los episodios de la serie se incrementa el factor mas tenebroso de cómo se suceden los crímenes cada vez más violentos y horrorosos, típicos del narcotráfico. En medio de eso se lleva adelante la destitución del diputado y su enjuiciamiento, el cual fue un auténtico circo ya que Wallace Souza gozaba de una popularidad enorme y gran parte del público lo adoraba como a un justiciero que denunciaba a los narcotraficantes, cuando en realidad lo que buscaba era eliminar la competencia y destruirlos en su programa de TV.

Las mentiras de Wallace Souza y las maniobras en las cuales él denunciaba que solo se trataba de desacreditarlo por parte de sus enemigos, será materia de juzgamiento por parte del espectador que puede sacar sus propias conclusiones al final de la serie.