El terremoto institucional se acaba de desatar y el albertismo debe afrontar la crisis más grave desde su asunción. Tras el escándalo de la vacunación del periodista ultra “K”, Horacio Verbitsky y la renuncia obligada de Ginés González García, el fiscal Marijuan presentó una denuncia penal contra el ministro, contra Verbitsky y contra “otras personas” por el presunto delito de prevaricación. Además se cree que la nueva ministra no podía desconocer de la existencia del vacunatorio VIP. Foto: PRESIDENCIA

La administración albertista ya venía a los tumbos tras la incontrolable inflación, el dólar por las nubes y unos índices de indigencia que al lado de “Pobreza cero” de Macri, nada tenían para envidiar, pero el vacunagate socavó al ejecutivo malamente.

El hecho de reconocer que Verbitsky es un mal tipo y que fuera denunciado por traidor y doble agente, amén de haber formado parte del germen de la violencia en los 70, no es una novedad que les permita la decencia de una disculpa. Lo del periodista ultra K fue un síntoma de lo que puede mostrar la peor cara del kirchnerato.

Mientras tanto los portales de El Mundo, The Guardian y The Washington Post, exhiben el papelón como la noticia internacional destaca de un fin de semana en que la Argentina estrena ministra de salud y los muertos por Covid son más de 50 mil. Ergo, Ginés González García se reservó 3.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V para su uso discrecional. Y tenía un vacunatorio VIP junto a su despacho.

Según El Pais de España, este es el núcleo de una crisis política que puede causar un grave daño al presidente argentino, Alberto Fernández, y que no se cierra con la renuncia del ministro: un fiscal presentó el mismo viernes, en cuanto se desató el escándalo, una denuncia penal para que se investigaran las vacunaciones irregulares en todo el país.

Incluso en el enjuague aparece un viejo conocido de “la década ganada”: La Campara. La utilización política de la vacuna se conocía desde hace días. La Cámpora, organización muy vinculada a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, había instalado centros de vacunación en varios de sus locales bonaerenses. También se sospechaba la existencia de una red de privilegio desde que, a principios de febrero, la profesora y ensayista Beatriz Sarlo reveló que le habían ofrecido una “vacuna bajo mano” y que la había rechazado, sin dar más detalles, consigna el mencionado portal español.

Otro aspecto que encendió las alarmas es el hecho de saber que el ahora ex ministro Ginés González, amigo del presidente durante décadas, había vacunado de forma irregular no solo a políticos afines, sino a familiares y amigos. Y la sucesora del ministro, su hasta ahora número dos, la infectóloga Carla Vizzotti, llega al cargo bajo la evidencia de que ella no podía ignorar la presencia de vacunadores en el ministerio.

La denuncia

“Se trata de un acto de una inusitada gravedad institucional”, dijo el fiscal Guillermo Marijuan, en consonancia con los nombres de los notables que fueron apareciendo en la lista de beneficiados. Hugo Moyano y sus familiares y se añadirán probablemente otros en los próximos días.

La denuncia que presentó el fiscal es contra el ministro, el periodista Verbitsky y “otras personas” por el presunto delito de prevaricación, y exigió al Gobierno y a las provincias que entregaran las listas de las personas vacunadas de forma regular e irregular.