El director Osmany Rodriguez rescata a un género que se presta para referencias y clichés como para realizar una trilogía de colmilludos persiguiendo a chicas sexis. Sin embargo en esta ocasión el reciclado de recursos tan disimiles dan buenos resultados y Netflix se da el gusto de poner en catalogo esta extraña mezcla entre Lost boys, The Monster Squad y From Dusk till down con pinceladas “Goonies”. Todo esto a mitad de un planteo social con la gentrificación como eje principal. Imagen: Netflix

Existen otras formas de chupar la sangre y no precisamente con colmillos clavados en el cuello. Esta dualidad entre la metáfora de la especulación inmobiliaria; y la sed de sangre real, son los dos posicionamientos que utiliza Os Rodríguez para darle el suficiente fuelle a esta comedia terrorífica que busca la risa fácil en lugares comunes.

Desde el inicio ya se perciben tópicos del calibre de “Lost boys” -1987- de Joel Schumacher, The Monster Squad -1987- de Fred Dekker y una referencia directa al “Blade” -1998- de Stephen Norrington.

Por otro lado, la idea corporativa del gigante burgués que quiere aplastar a los pobres hispanos y afroamericanos en el barrio marginal por excelencia de los EE. UU., es el combustible de la narrativa, que obvio está resumida en el título.

Imagen: Netflix

Rodríguez deliberadamente toma elementos de directores de culto y los ubica en su film de tal manera que solo los “X” pueden percatarse. Aunque jamás deja afuera a los millennials.  Justamente la “cronista” con estética instagramer que va relatando los eventos, es un recurso utilizado por Walter Hill en su obra más emblemática, “The Warriors”, cuando muestra los labios de una morena DJ perteneciente a una emisora de radio local que relata los hechos al unísono. No solo eso viene de Hill, también la decadencia urbana que tan bien describe el director de “48 horas”.

Imagen: Netflix

Con todo esto, “Vampires vs. The Bronx” plantea una lucha del tipo “David y Goliat”, cuando los vecinos liderados por una pandilla del tipo Goonies, pero pobres, latinos y afros, deciden investigar a que se deben las desapariciones de personajes conocidos del barrio y el cierre de locales queridos por la comunidad.

El film de Rodríguez tiene la particularidad de crear un cumulo de referencias de las más variadas para una mezcla que logra su objetivo de entretener y arrancar algunas carcajadas.