“Se comenzó a hacer justicia para Teobaldo y Gersy”, dijo el abogado de los abuelitos estafados, el doctor Javier Latorre. Por su parte desde la fiscalía se consigna que el fiscal penal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, Leandro Flores, requirió juicio ante el Juzgado de Garantías 1 del Distrito Centro para una mujer de 35 años y una escribana pública, como coautoras de los delitos de defraudación por suscripción engañosa de documento y falsedad ideológica en concurso ideal.

“Hace un año y medio denunciamos a Paula Betiana Arancibia alias ´Pupe´  por estafar a sus abuelos. Fue imputada junto a la escribana Virginia Flores, quienes en complicidad despojaron de su única propiedad a sus abuelos. Agravado por el hecho que en vísperas de Navidad la nieta junto a su esposo intentaron tomar posesión por medios ilícitos de la vivienda, hecho por el cual también se encuentra imputada”, consigna un comunicado desde el Estudio Latorre-Diez.

Los hechos

En 2019, Arancibia se acercó a las víctimas, Gercy Rabaioti y Teobaldo Galarza. En 2019, Arancibia se acercó a los abuelos después de más de 15 años ofreciéndoles ayudarlos para compras tramite de cobro de jubilación médicos, y ya una vez ganada la confianza llevó a su abuelo a la escribanía haciéndolo firmar bajo engaño la donación de su propiedad hacia ella. La excusa fue que era un poder para fines  asistenciales.

La escribana nunca le leyó ni le dio copia de lo que firmó, cuando se dieron cuenta denuncio. Lamentablemente la abuela Gersy luego del episodio del 23/12/19 vio agravada su salud, lo que llevó lamentablemente a su fallecimiento al poco tiempo.

Ahora tanto “Pupe” Arancibia como la escribana Virginia Flores deberán afrontar juicio oral por los delitos de defraudación por suscripción engañosa de documento y falsedad ideológica Artículos 173. Inc. 3 y 293 y 54 del CP.

La ingeniería del delito

Desde el portal del Ministerio Publico Fiscal, se consigna que la denuncia fue radicada en el mes de julio de 2019 por un adulto mayor en contra de su nieta. Allí señaló que hacía aproximadamente 14 años que no mantenía contacto con la mujer y que esta se hizo presente en noviembre de 2018 de manera sorpresiva y comenzó a frecuentarlos.

Les prodigaba atenciones y cuidados a él y su esposa, ganándose su confianza y en mayo de 2019, bajo la excusa de obtener un poder que le permitiría realizar trámites en su nombre, llevó a una escribana a su abuelo, donde le hizo firmar en forma engañosa, una cesión y donación de una parte indivisa del inmueble donde residía la pareja de ancianos.

Intentaron que la escribana que intervino dejara sin efecto lo actuado y ésta les dijo que era imposible.

En el requerimiento a juicio, el fiscal Flores señala que se avizora en el accionar de las dos imputadas, maniobras engañosas desplegadas a fin de ganarse la confianza del damnificado y su esposa, y así obtener la donación y cesión del 20% de la propiedad de su inmueble, lo que se logró con la participación de la escribana, quien no solo no le explicó al damnificado los alcances y efectos jurídicos del contrato celebrado, sino también no le leyó el instrumento en cuestión ni le entregó copia de este.

Cuando el anciano le requirió a la escribana que se dejara sin efecto el acto jurídico, ésta lo engañó nuevamente con promesas con el objetivo de ganar tiempo para consolidar la maniobra defraudatoria e ingresar el trámite correspondiente ante el organismo registral.