El niño de 12 años de barrio 26 de marzo que fue víctima de un disparo con arma de fuego por parte de marginales de esa barriada, parece ser otro lamentable caso en el que la inacción de la Policía se pone de manifiesto. Ante los avisos de los familiares de la víctima a los efectivos de la subcomisaría de Villa Lavalle y al 911, de que sujetos armados merodeaban la zona, no hubo respuestas de las fuerzas de seguridad, lo que llevó al trágico final

Otra vez la Policía de Salta está en el ojo del huracán por su evidente inacción y abulia ante los casos de violencia e inseguridad que se viven permanentemente en las adyacencias de la ciudad. Tal el caso del Barrio 26 de marzo, donde resultó víctima de un disparo de arma de fuego Maximiliano Tobares.

Según fuentes de la fiscalía la lesión de arma de fuego se produjo en la zona toracoabdominal del niño, razón por la cual sufrió un shock hipovolémico. Para peor de males, el personal del SAMEC, jamás llegó ante los podidos de auxilio de los familiares, quienes tuvieron que trasladarlo por sus propios medios hasta el hospital Papa Francisco, pero ya era demasiado tarde.

Aún está latente el espantoso asesinato de Rosita Sulca, la docente de la docente de Villa Mitre, quien unos meses antes se cansó de pedir auxilio a los policías de su zona los hechos de inseguridad que había sufrido. No conformes con no asistir a Rosa, tampoco le brindaron el auxilio mientras pedía ayuda al Sistema 911 y la dejaron morir a manos de dos adictos violentos que entraron a su casa a robarle y asesinarla.

Ahora el crimen de Maximiliano Tobares parece ser un calco entre aquella sórdida crónica de la espantosa muerte de la docente, de lo que los policías lo único que lamentaron fue la viralización del audio de Rosita suplicando por su vida a los operadores del 911.

Por su parte la fiscal penal Ana Inés Salinas Odorisio ya imputó a los involucrados en la balacera de la cual el niño resultó con una herida mortal que llevó a su deceso. Nahuel Morales, César Morales, Facundo Morales, y Sebastián Meriles están acusados del delito de ser coautores del homicidio calificado por el uso de arma de fuego y por el concurso premeditado de dos o más personas de Maximiliano. También fue imputado un menor de 15 años como autor del delito. Además se encuentra imputado por el mismo delito otro marginal de nombre Ángel Gabriel Tejerina.

Además de los que participaron en el enfrentamiento le cabría responsabilidad al personal del SAMEC, por la falta de respuesta ante la gravedad del hecho. Es por ello que la fiscal decidió que se investigue también la actuación del personal del Sistema de Atención Médica para Emergencias y Catástrofes que intervino en relación al hecho.