Uno de los femicidios más enigmáticos y perversos del año 2019 quedó “trabado” por la falta de una “hipótesis firme”, tal como informó una fuente a MUY CRITICO. Gimena fue asesinada en zona norte de la Ciudad de Salta. Sus familiares y amigos marcharon pidiendo justicia, sin embargo el juez de Garantías 3, Antonio Pastrana, dejó en libertad a los dos imputados: Pedro Pardo y José Nieva. La familia de la víctima recibió amenazas de muerte. INVESTIGACION ESPECIAL

Gimena Sofía Bernasar alquilaba una habitación en barrio Leopoldo Lugones en zona Norte de la Ciudad de Salta cuando apareció sin vida aquel trágico 22 de junio de 2019. Al ser consultado por la causa de muerte, el abogado querellante de la familia, el doctor Pablo del Pino, dijo que “existe una lesión en la zona del tabique nasal y hay algunos elementos de estrangulamiento”.

Como suele ocurrir en Salta cuando una víctima aparece sin vida, asesinada por ser mujer, de inmediato la primera reacción durante la etapa de investigación preparatoria es caer en el perverso lugar común de presuponer que todo se trató de un “suicidio”, rotulándose como “muerte dudosa”.

Ergo, Gimena tenía un golpe en el tabique, por lo que es difícil suponer un escenario de autolesión, sino más bien de ataque por parte de un agresor. O varios.

Posterior a las primeras diligencias por parte de la fiscal Simesen de Bielke –por cierto trabajo investigativo destacado por la querella– comenzaron a aparecer elementos vinculados al microtrafico de estupefacientes; para luego ordenar la detención de Pedro Pardo y José Nieva. Éste último pareja de la víctima.

Los puntos oscuros

La intención de disfrazar un homicidio de suicidio es un hecho que sucedió empíricamente. Gimena presentaba golpes coincidentes con una probable golpiza, lo que lleva a la conclusión de que su asesino la redujo a puñetazos, la estranguló con un cinto para luego tomar una silla y colocarla en el centro de la escena con la intención de “armar” un cuadro que simule una situación de suicidio.

La muerte de produjo por asfixia mecánica, lo cual le daría a la policía el pie como para creer que Gimena se quiso ahorcar con la ayuda esa silla. Colgándose. Obviamente que los investigadores concluyeron que a la joven la ahorcaron, cuestión que la fiscalía y la querella fueron concluyentes en que este caso no es más que un femicidio, lisa y llanamente.

La amenaza de muerte y una investigación empantanada

El 5 de noviembre la madre de la víctima recibió en su domicilio de Ciudad del Milagro una gravísima amenaza. Al parecer y por el tenor de la intimidación sería de procedencia de los mismos que asesinaron a Gimena.

Ante semejante conminación se dirigió a la UGAP –Unidad de Graves Atentados Contras las Personas– y además de radicar la denuncia, solicitó consiga policial fija y ambulatoria en su domicilio.

En conclusión se tiene un femicidio flagrante, una banda que comercializa con estupefacientes y amenaza a la familia de la víctima delante de las narices de la misma policía; y como cierre para un caso indignante, un juez señalado como “garantista”, tanto por la fiscalía como por la querella, quien liberó a los dos principales imputados y pareciera que no encuentra una hipótesis firme y de esa manera promover con más profundidad la investigación.

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